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Setiembre/2005
Desde el 1º de noviembre próximo el peso mínimo
de los vacunos destinados a faena será de 300 kilogramos, para
preservar las hembras de cría y aumentar la oferta del producto. El
Dr. Daniel Rearte, técnico del INTA, explicó
que esta medida busca mejorar el stock ganadero, volcar más kilos al
mercado y asegurar el abastecimiento interno, para que la cadena no
corra riesgos.
El Gobierno aumentó el peso de faena de los
bovinos a un mínimo de 300 kilos, lo que permitirá producir 140
millones más de kilos de carne por año con la misma cantidad de
hacienda y reducir así la presión sobre el precio del producto,
mediante un incremento de la oferta. El Dr. Rearte,
aseguró que “es una medida que se tendría que haber tomado ya
hace tiempo, porque si bien hoy puede aparecer algún sector de la
producción que se vea económicamente perjudicado, ante un mercado
externo en expansión, no hay mayor perjuicio para la cadena en su
totalidad que una producción insuficiente que impida abastecer dicho
mercado sin desatender el mercado interno.
Son medidas que deberían surgir de la propia
cadena de valor de la carne pero que hoy desgraciadamente no está
articulada como sería deseable y por eso surgen las controversias.
Si la demanda sigue sostenida y no se incrementa el número de
terneros lo más absurdo es faenar animales con pesos muy inferiores
a su potencial productivo. Hay animales que pueden ganar 100 kg ó
150 kg más antes de ser faenados” aseguró el profesional.
Con la medida se busca mejorar el stock
ganadero, para que se guarden las hembras para la cría y vayan al
mercado animales más pesados. Constituye la primera modificación de
los pesos de faena de la hacienda ordenados en 1973 por la ex Junta
Nacional de Carnes y comenzará a regir el 1º de noviembre de 2005.
“Es una medida lógica porque lo que un
productor antes vendía como terneros gordos ahora tendrá que
venderlo como novillos, vaquillona o vaca, con lo cual aumentará la
oferta de carne, con igual cantidad de animales faenados”. “Esto no
significa que el tema esté resuelto ya que los incrementos de
producción que requiere el país superan los márgenes que estas
medidas permitirían”, explicó Rearte.
Además aseguró que “en otros países esta
medida rige desde hace años lo que les ha permitido tener la
producción que necesitan tanto para el consumo como para la
exportación”.
“Lo que hay que hacer en Argentina es
mejorar la tasa de procreo, tener más terneros y producir más carne,
si no se logra aumentar la producción, en un país como Argentina con
un consumo per cápita de carne vacuna de los más altos del mundo, la
cadena de valores entraría en riesgo y las oportunidades terminarán
por ser desaprovechadas”, concluyó Rearte.
Comunicaciones INTA Balcarce
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