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Junio 2005
El domingo 5 de junio
se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y las ceremonias
a nivel mundial serán muchas. Desde desfiles de bicicletas,
conciertos ambientalistas, concursos de cuentos, carteles,
plantación de árboles y más. En nuestro país hay muchas
instituciones que trabajan para tratar que nuestra vida sea más
saludable, el INTA Balcarce es una de ellas y en la siguiente
nota sabremos cómo trabaja preservando la capa de ozono.
Desde 1998, el INTA junto a la Oficina
del Programa Ozono de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable, con apoyo de organismos de las Naciones Unidas (PNUD y
ONUDI), llevó adelante dos proyectos demostrativos de alternativas
al uso de bromuro de metilo en cultivos de hortalizas, frutilla y
flores de corte, y tabaco. Ambos proyectos compararon ventajas y
desventajas de la solarización, el uso del vapor, de métodos sin
suelo, la hidroponia (cultivo sin tierra) y de otros agentes
químicos frente al tradicional bromuro de metilo, el principal gas
causante del agotamiento de la capa de ozono.
Los resultados experimentales mostraron que
existen alternativas viables en lo económico, social y ambiental, y
se realizaron jornadas para productores y técnicos y cursos de
capacitación para mostrar la aplicación de los nuevos métodos.
En la actualidad se lleva adelante una segunda
etapa de proyectos cuyo objetivo es proveer a los productores con
tiempo suficiente, de alternativas tecnológicas competitivas frente
a la inexorable desaparición futura del bromuro de metilo.
Considerando que los dos obstáculos a superar para que los
productores puedan incorporar las nuevas tecnologías son la falta de
capacitación y de financiamiento para las inversiones iniciales que
se requieren, los recursos obtenidos del Fondo Multilateral del
Protocolo de Montreal están destinados a esos dos objetivos.
¿Por qué el INTA está trabajando en un tema eminentemente
ambiental como éste?
No se trata de un tema solamente ambiental.
Obviamente, la conservación de la capa de ozono es un problema
global y atañe a toda la humanidad. El INTA, como organismo
oficial, cumple la función de implementar las políticas de estado,
que velan por el bienestar de toda la población en general. En esa
línea, la institución contribuye al cumplimiento de un compromiso
internacional adquirido por nuestro país.
Cabe destacar también que el INTA
trabaja en este tema porque el bromuro de metilo, además de destruir
la capa de ozono, tiene un impacto directo sobre la salud humana. Se
trata de un gas altamente tóxico, que si resulta inhalado o
absorbido por la piel puede causar dolor de pecho, dificultad para
respirar y congestión pulmonar. Después de un corto tiempo de
exposición provoca problemas neurológicos: dolores de cabeza,
pérdida de la capacidad de respiración, temblores musculares y
visión borrosa. La exposición a altos niveles de bromuro de metilo
puede conducir a la muerte, horas o aún días después de ocurrida. El
INTA interviene desde su preocupación por la salud de los
productores agrícolas y su personal.
Por último, cabe mencionar que el INTA
trabaja en la difusión de alternativas al bromuro de metilo porque
el hecho de que éste sea una sustancia rechazada por la comunidad
internacional por sus efectos sobre la capa de ozono, implica una
amenaza cierta para la competitividad de las producciones agrícolas
que lo sigan utilizando.
Como los países desarrollados deben dejar de
usarlo en 2005 de acuerdo al compromiso que adquirieron en el
Protocolo de Montreal, y teniendo en cuenta los antecedentes de
proteccionismo agrícola que todos conocemos, es muy probable que los
productos provenientes de países que continúen usando bromuro de
metilo sufran restricciones severas en el comercio internacional a
partir de esa fecha.
Es por ello que la difusión de alternativas
técnica y económicamente viables busca mantener e incluso
incrementar la competitividad de las producciones argentinas en los
mercados de exportación.
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE BROMURO DE METILO EN
ARGENTINA

Productos químicos que afectan la capa de ozono
Hay cerca de 100 productos identificados como
destructores de la capa de ozono. Los principales son el grupo de
clorofluocarbonados, -más conocidos como CFCs- que se utilizan en
aires acondicionados, heladeras, aerosoles, fabricación de espumas,
solventes, etc. También son importantes los halones, usados
principalmente en extinguidores de incendios, y el bromuro de
metilo, un fumigante de suelos y de productos agrícolas.
El bromuro de metilo es un
fungicida/herbicida/insecticida altamente tóxico y el segundo más
usado ampliamente en el mundo. Se emplea primariamente en fumigación
de suelos en la producción de cultivos de "alto valor" tales como
tomates, pimientos, frutillas, tabaco y flores, destinados al
consumo nacional y a la exportación. El bromuro de metilo se utiliza
también para proteger los granos almacenados y en cuarentenas
agrícolas. Este pesticida combate eficazmente una amplia gama de
plagas, incluidos los insectos, malezas y microorganismos patógenos.
Sin embargo, tiene repercusiones serias sobre el medio ambiente.
Después de fumigadas las cosechas, el pesticida pasa a las capas
superiores de la atmósfera, donde daña la capa de ozono que bloquea
la trayectoria de los rayos ultravioletas (UV), impidiéndoles la
llegada a la superficie de la Tierra. Si bien es una substancia que
dura menos que los clorofluorcarbonos (CFCs) - familia mejor
conocida de compuestos que atacan el ozono- el bromuro de metilo
destruye las moléculas de ozono a un ritmo 50 veces superior que los
CFC. En una evaluación científica realizada en 1994, la Organización
Meteorológica Mundial concluyó que la puesta fuera de circulación
del bromuro de metilo es la medida individual más importante que los
gobiernos pueden tomar para proteger la capa de ozono.
El bromuro de metilo se incluyó dentro de la
lista de sustancias controladas por el Protocolo de Montreal recién
en 1992, en la llamada Enmienda de Copenhague. En 1995, los países
industrializados dejaron fijada su disposición de interrumpir la
producción y el consumo del bromuro de metilo para el año 2005 en el
marco del Protocolo de Montreal de las Substancias que Agotan la
Capa de Ozono. Las naciones en desarrollo se han mostrado más
renuentes a comprometerse a calendarios de eliminación debido a la
importancia de esa sustancia química para sus economías agrícolas.
Sin embargo, en 1997 se acordó la eliminación total del bromuro de
metilo para el año 2015.
No obstante ello, en el marco de las acciones
del Protocolo de Montreal muchos de estos países se encuentran
anticipando los plazos de eliminación, por haber experimentado
alternativas menos dañinas para el medio ambiente y previendo
restricciones futuras al comercio de productos que lo hayan
utilizado.
Entre ellos se encuentra la Argentina, que ha
decidido no permitir su uso para fumigación de suelos más allá de
2007.
Principales usos del bromuro de metilo en Argentina
La fumigación de suelos es el destino más
importante del bromuro de metilo en el país, representando casi el
91%. La tabla siguiente muestra el destino por sector de uso:
|
SECTOR |
CONSUMO(tons.) |
% |
|
Frutilla |
202 |
23 % |
|
Invernáculos |
350 |
39 % |
|
Almácigos de hortalizas |
30 |
3 % |
|
Almácigos de Tabaco |
230 |
26 % |
|
Usos de post-cosecha |
30 |
3 % |
|
Cuarentena y preembarco |
51 |
6% |
|
Total |
893 |
100 % |
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