¿Qué carga animal soportan los pastizales naturales en
la época otoño-invernal?
La época
otoño-invernal es la época crítica en cuanto a la producción de pasto. Es crítica
porque a partir del otoño baja la temperatura, se acortan los días, se alteran todas las
condiciones que determinan que se produzca forraje. Es el momento donde tenemos menos tasa
de crecimiento por lo tanto las cargas que puede soportar el pastizal son mínimas, rondan
de ½ animal a eventualmente 1 animal por hectárea.
Posteriormente
durante la primavera se multiplica por 5 y hasta 10 veces la producción de forraje y se
podría multiplicar la carga animal, pero los sistemas de producción no tienen la
capacidad de multiplicar la cantidad de animales a ese nivel, entonces estas bajas cargas
durante la época fría determinan posteriormente, pérdidas muy importantes de forraje.
Por este período crítico estamos estimando una pérdida del 65 al 70% de la producción
anual de forraje.
¿Hay algún manejo especial para evitar esta pérdida?
Lo que
normalmente hace el productor para sobrellevar esta situación del período frío del
año, es reservar forraje en épocas más favorables para la producción, primavera,
eventualmente o el verano si hay humedad, y ese forraje es transferido hacia el otoño y
el invierno. Pero esto tiene un costo importante, porque en todo ese tiempo de
transferencia, buena parte del forraje se pierde por descomposición.
Esta
sería, si no estamos utilizando nutrientes como por ejemplo fósforo y nitrógeno, la
solución de compromiso para sobrellevar este período crítico en cuanto a condiciones
ambientales.
Si el
otoño es favorable, y hay condiciones favorables para el crecimiento, como humedad y
temperaturas entre 12 y 14 grados, lo conveniente es hacer pastoreos dejando remanente de
hojas para que esas condiciones favorables permitan que el pasto pueda seguir creciendo.
Y otra
situación, al inicio del otoño, es tratar de no entrar con mucha cantidad de pasto seco
por que si la situación climática es favorable para la germinación o el macollaje, el
forraje muerto lo impediría.
¿Hay alguna técnica de manejo especial para esta
situación crítica que usted nos plantea?
En
principio, las gramíneas forrajeras de las pasturas y pastizales naturales de la región
pueden crecer a bajas temperaturas de 8 a 9 grados, que son las temperaturas medias del
invierno nuestro. La escasa producción forrajera de estos recursos durante los meses
fríos del año es, en parte, consecuencia de que no se dispone en el suelo de los
nutrientes imprescindibles para el crecimiento activo de las plantas, particularmente
nitrógeno y fósforo.
Por lo que nosotros estamos
investigando, en aquellos casos en que se asegura una adecuada nutrición fosforada para
la pastura, la aplicación estratégica de dosis adecuadas de nitrógeno a mediados de
otoño y entre mediados y fines de invierno permite incrementar significativamente la
producción de forraje, obteniéndose tasas de crecimiento 3 a 5 veces más altas que en
las pasturas y pastizales carenciados. Como consecuencia, es factible prácticamente
duplicar las cargas otoño - invernales con el consecuente efecto favorable al tener más
animales en el período crítico, de tener una cosecha más eficiente de la alta
producción primavero - estival de los pastizales naturales.
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