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Figura 1. Click para ampliar

Figura 2. Click para ampliar |
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Desde hace más de veinte años, en forma
esporádica, y en los últimos con más frecuencia, se han observado
daños en tallos de girasol que consisten en pudriciones bacterianas
localizadas y que tienen origen en perforaciones del tallo (figura
1). En 1972, larvas de dípteros fueron encontradas en tallos de
girasol que presentaban esta sintomatología. Estudios posteriores
identificaron a Melanagromyza cunctanoides como la
causante de la perforación y el minado del tallo de girasol. A partir
de estos daños, se han observado pudriciones ocasionadas por la
bacteria Erwinia carotovora. Los tallos dañados pueden
quebrarse por el viento cuando la podredumbre ocupa la mayor parte del
diámetro de este (figura 2). En la campaña 2005/2006, en el
sudeste de Buenos Aires, se encontraron plantas con estos síntomas con
mayor frecuencia que años anteriores.
Por otra parte, en capítulos de girasol, se han
observado ciclos florales completos abortados (figuras 3 y 4) o
chuzos que en su interior presentaron larvas, pupas y exubios pupales
de Melanagromyza minimoides. Estos mismos daños se
observaron en Uruguay (campaña 98/99) y en La Pampa (campaña 04/05).
En la campaña 2005/06 se observaron estos daños en cultivos de girasol
desde el Chaco hasta el sur de la provincia de Buenos Aires. En
algunos de los cultivos afectados pudieron estimarse daños en el 30%
de las plantas. El presente es el primer registro de este insecto (figura
5) en el sudeste bonaerense donde se cultivan alrededor 600.000
ha. Objetivo de esta comunicación
En el último verano ha sido llamativo el
incremento de los daños por parte de las dos especies de
Melanagromyza. Estos no han sido evaluados en ninguna
localidad y es probable que sean inferiores a los realmente
producidos, ya que muchos responsables de ensayos o de lotes no
conocían las manifestaciones externas del ataque de estas dos
especies. El objetivo de esta comunicación es alertar sobre la
presencia de esta plaga y solicitar a todos los que tienen la
oportunidad de evaluar cultivos de girasol, que presten atención para
detectar daños como los expuestos en las fotos y nos informen para
tener localizados los lugares donde se presentan.
Por otra parte, estamos en la etapa de
organización de evaluaciones sistemáticas en lugares que representen a
las diferentes regiones girasoleras.

Figura 3 y 4. Click para ampliar |
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Figura 5. Click para ampliar |
Bibliografía
Zerbino M.S 2001. La mosquita del capitulo de
girasol Melanagromyza minimoides, nueva plaga.,
Agrociencia, Vol. V Nº 1, Pág. 90-91.
Ves Losada J.C. 2005. La mosquita del capítulo de
girasol. Hoja informativa EEA Anguil.
Valladares G. 1982. Tres notas sobre Dipteros
agromicidos de la República Argentina y sus Himenópteros parasitoides
(Insecta). Rev. Soc. Ent. Argentina 41(1-4):319-330.
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