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Agosto 2001
Introducción
La presencia de una enfermedad infecciosa
reproductiva en los ovinos determina pérdidas y baja eficiencia
reproductiva que, muchas veces, es difícil de identificar y
seguramente impide el progreso de selección genética y de fertilidad
de la majada.
Durante varios años, en el Grupo de Sanidad
Animal de la Unidad Integrada Balcarce, nos hemos abocado al estudio
de enfermedades que afectan la salud reproductiva de los ovinos.
En primer lugar, ha sido prioritaria la correcta
identificación de los agentes etiológicos que causan lesiones en el
tracto reproductor y ocasionan problemas reproductivos en majadas.
Esto ha sido apoyado por la ejecución de trabajos experimentales de
investigación para conocer la respuesta a la infección en los machos
y las hembras, valiosa información para decidir algunas estrategias a
seguir cuando se identifica la enfermedad en una majada.
La Brucelosis por Brucella ovis es
reconocida como la principal causa de problemas reproductivos en
ovinos, tanto en la Argentina como en muchos países con una
importante producción ovina. Desde 1952 en Nueva Zelandia y a partir
de 1961 o durante la última década en Argentina, B.ovis ha
sido identificada como la bacteria responsable de infecciones
genitales en carneros y problemas de infertilidad con pérdida de
corderos.
Aspectos clínico – patológicos
Afecta principalmente a los carneros provocando
inflamación de los órganos genitales (epididimitis, vesiculitis
seminal y orquitis) consecuentemente el rechazo con destino a faena.
Menos frecuentemente afecta la reproducción en ovejas, pero en
aquellas infectadas produce pérdidas reproductivas por muerte
embrionaria, abortos esporádicos y caída del porcentaje de
señalada. Otra consecuencia de la Brucelosis en las ovejas es la
permanencia de la infección de una estación reproductiva a otra, lo
que conduce a que en el próximo servicio los carneros sanos estén
expuestos a la infección.
Un elevado índice de abortos y de mortalidad
perinatal, debería hacernos sospechar de la presencia de Brucelosis,
a pesar que es más probable que B. ovis, produzca un alto
porcentaje de pérdidas embrionarias en los primeros días de la
gestación. En los países donde se han medido las pérdidas
ocasionadas por B.ovis, la disminución en la producción de
corderos producto de la Brucelosis ha alcanzado al 20%, reduciendo
hasta el 10% el nacimiento de mellizos.
En trabajos experimentales realizados en INTA
Balcarce, usando ovejas inseminadas e infectadas por inoculación
experimental con B. ovis, comprobamos que el porcentaje de
pérdidas embrionarias en hembras con Brucelosis alcanza hasta el 20%,
mientras que las ovejas infectadas continúan eliminando y por lo
tanto diseminando la enfermedad pasivamente a los carneros, a través
de su excreción vaginal durante unos 60 días pos-infección. De esto
surge que en una majada con un período de servicio de 45-50 días, la
oveja infectada al inicio del mismo podría finalizar el servicio con
la infección aún latente y posiblemente sin estar preñada.
Es escasa la información referente al rol en la
oveja. Para estudiar la persistencia de B.ovis en las ovejas,
realizamos un seguimiento en un establecimiento de 900 ovejas, razas
Corriedale y Texel, con antecedentes previos de epididimitis,
serología ELISA positiva y aislamiento de cepas de B.ovis del
semen de los carneros en los 3 años previos.
Se seleccionaron 26 ovejas adultas con serología
por ELISA positivo y otras 30 ELISA negativo y fueron mantenidas en
servicio por 60 días separadas y con 2 machos Merino en cada
grupo.
Transcurrido el servicio, las 56 ovejas fueron
agrupadas en un lote y fueron sangrados durante 11 meses para estudiar
la evolución de los títulos por ELISA. Las hembras del grupo
positivo permanecieron seroreactoras a ELISA durante el transcurso del
ensayo mientras que las ovejas negativas a ELISA permanecieron
negativas, excepto 2 ovejas que se positivizaron durante el transcurso
del mismo.
Cuando se estudiaron los índices reproductivos
se observó que el porcentaje de destete de corderos fue para el grupo
de positivas 84,6% (n=22) y para el de negativas 93,4% (n=28),
mientras que el porcentaje de hembras con pérdida de corderos fue de
31% y 16%, respectivamente. De los corderos nacidos de ovejas
seroreactoras, 5 resultaron ELISA positivo, 2 de ellos nacidos de
hembras seropositivas y con aislamiento de B.ovis en sus
genitales y leche. Estos resultados indicaron que deberíamos estar
alerta sobre la persistencia de la infección a B.ovis en la
hembra y por ende sobre su rol en la epidemiología de la Brucelosis
en las majadas.
La infección es acarreada de una temporada de
servicio a otra principalmente por el macho y mientras algunos
carneros manifiestan clínicamente la enfermedad, otros carneros no
manifiestan síntomas clínico-genitales, reducen su fertilidad y
pueden pasar como “portadores” de la Brucelosis en la
majada.
Podemos nombrar algunos aspectos negativos que
acarrea la presencia de Epididimitis por B.ovis en la majada:
- Detección anual de carneros con lesiones
en epidídimos y testículos, que deben ser enviados a faena con
la consiguiente disminución del valor de venta.
- Aumento del porcentaje de reposición de
machos.
- Necesidad de mayor número de carneros
para el servicio, debido a que existen animales infectados con
fertilidad reducida.
- Aumento del porcentaje de ovejas vacías,
de muerte embrionaria y de muerte perinatal, entre otros.
- Fracaso de los planes de control en
carneros si las ovejas se convierten en portadoras de la
enfermedad.
Herramientas para el control de Brucelosis Ovina.
Además del diagnóstico clínico-genital en
carneros, existen herramientas útiles para identificar los animales
infectados y que están aparentemente sanos. Hemos concluido, que
llevar a la práctica las medidas de manejo y control de esta
enfermedad significa sólo un pequeño esfuerzo adicional con
relación al beneficio que brinda.
En los establecimientos de cría ovina, una vez
que se efectuó la revisación clínica de los carneros anticipada a
la época de servicio, para controlar la Brucelosis no alcanza sólo
con la eliminación de los que presentan lesiones clínicas en los
genitales, ya que también se deben realizar análisis serológicos de
“todos” los carneros del establecimiento. Para esto contamos con
pruebas de ELISA, cuya sensibilidad y especificidad para determinar
anticuerpos en el suero de los animales brucelosos es la más elevada
dentro de las pruebas serológicas.
Mediante el uso de este ELISA, nosotros hemos
detectado más de un 30% de carneros positivos en majadas de la Pampa
Húmeda, animales que sorprendentemente se encontraban sanos sin
lesiones clínicas, lo que nos motivó a implementar otras técnicas
que sean complementarias en la identificación de los animales
brucelosos.
La extracción de semen mediante
electroeyaculación es una herramienta muy valiosa que complementa el
análisis serológico y que sin provocar lesiones en los carneros,
sirve para su análisis bacteriológico para identificar B. ovis
en un laboratorio de referencia. Este es un aspecto importante ya que
una vez tipificada la bacteria contribuye a la identificación
inequívoca de la etiología.
En nuestro laboratorio, hemos puesto a punto
medios de cultivo con antibióticos específicos que inhiben el
crecimiento de la mayoría de las bacterias indeseables presentes en
una muestra de semen, desarrollando B. ovis o cualquier otra
Brucella, lo que asegura su aislamiento e identificación. Además,
con la misma muestra de semen, se pueden evaluar cuantitativamente
otros parámetros importantes como la identificación microscópica de
células inflamatorias (leucocitos polimorfonucleares neutrófilos) y
también de bacterias, conformando un método simple que complementa
la calidad del diagnóstico. Se debería tener presente que en el
semen de un carnero sano no deben existir células inflamatorias, por
lo que su aparición en un frotis indica la presencia de infección en
algún sector del tracto reproductor.
También existe la posibilidad de que los
animales seropositivos no se encuentren excretando B. ovis en
el momento de la toma de la muestra del semen, ya que su eliminación
es intermitente, con lo cual el método de búsqueda de anticuerpos
por ELISA se torna imprescindible para cualquier plan de control y
erradicación de la enfermedad. Por ejemplo, en un estudio llevado a
cabo en una majada con animales seropositivos al ELISA, detectamos que
un 45% de los carneros seropositivos no excretaban B. ovis en
semen, a pesar de que el 100% de los carneros positivos al ELISA
presentó alta cantidad de células inflamatorias en un semen con
anormalidades espermáticas.
Para la erradicación y control de la infección
con B. ovis, hemos implementado un esquema que ha sido útil
para aumentar los índices de preñez, parición y señalada y el
mismo se describe a continuación:
a. Palpación genital en todos los carneros y eliminación a faena
de los que presentan lesiones clínicas en epidídimos, testículos,
linfonódulos. Anticiparse a la temporada de servicio asegura una
adecuada reposición de machos.
b. Serología a todos los carneros restantes y eliminación a faena
de los seropositivos a ELISA. Como alternativa se puede implementar el
estudio del semen de los animales seronegativos o de aquellos con
resultados sospechosos.
c. Entre los 30 y 60 días posteriores a la última sangría,
efectuar nuevamente serología de todos los machos, ya que pudieron
quedar animales infectados pero seronegativos.
d. Con anticipación a la fecha del servicio, todos los carneros
deberían chequearse de nuevo para asegurar que entran al servicio
machos sin infección.
e. Analizar nuevamente por ELISA a todos los carneros 30 días
después del servicio. El servicio es un período de alta
trasmisibilidad de la enfermedad en la majada. Si todos los carneros
permanecen negativos, probablemente la infección se ha eliminado.
Este programa se puede mantener anualmente con la
precaución de que todo carnero que entra al establecimiento debería
ser estudiado minuciosamente para determinar que no está enfermo.
Además la reposición de los machos debería ser realizada
exclusivamente con carneros vírgenes que probablemente no han tomado
contacto con la enfermedad.
Por último debemos tener en cuenta que en la
infección con B. ovis (Epididimitis de los carneros) con una
sola oportunidad con que se aplique una prueba diagnóstica, no es
suficiente para detectar a la totalidad de los animales infectados. El
diagnóstico debe hacerse siempre con un criterio poblacional, vale
decir, “el diagnóstico es de la majada” y por lo tanto “un
animal infectado significa una majada infectada”.Para efectuar
cualquier tipo de programa de control se debe iniciar conociendo la
situación epidemiológica, determinando el porcentaje de majadas y de
animales infectados sobre poblaciones representativas e implementar
las medidas de manejo sanitarias específicas reproductivas y otras
que mejorarán la calidad y comercialización de sus productos.
Si bien la Epididimitis de los carneros por
infección con B. ovis es la más frecuente de las enfermedades
reproductivas en los ovinos en la Argentina, no se conoce el estatus y
la prevalencia real. Se debe considerar que otras infecciones del
tracto reproductor del carnero producidas por otros agentes
etiológicos podrían estar actuando concomitantemente con la
Brucelosis. Asimismo, patógenos distintos a B. ovis que
producen abortos podrían estar presentes en nuestras majadas, pero la
situación y su presencia se desconoce, por lo cual es un rico campo
para efectuar estudios de relevamiento y etiología de las pérdidas
reproductivas en ovinos.
Diagnóstico serológico de Brucelosis en carneros enviados a
Exposición
Es importante destacar que, tanto para el
productor de ovinos que compra animales como aquel que produce
carneros, es imprescindible confirmar el estatus de libre de la
enfermedad y garantizar que sus reproductores que van a la venta son
negativos a Brucelosis. Por ese motivo realizamos un pequeño plan
piloto auspiciado por la Asociación Argentina de Criadores de Romney
Marsh durante el año 2000 y cuyo objetivo fue implementar medidas de
diagnóstico adecuadas para certificar ovinos negativos a Brucelosis
que serían presentados en Exposiciones
Metodología propuesta
Animales muestreados:
Todos los ovinos inscriptos en exposiciones.
Procedimiento general:
- Análisis clínico general y
particularmente de los genitales externos de todos los ovinos
inscriptos en una Exposición.
- Serología a todos los animales. Estudio
bacteriológico complementario del semen de aquellos animales que
resulten sospechosos a la serología
- El resultado de los análisis de
laboratorio enviados por duplicado al productor y a la Asociación
correspondiente. La planilla de registro de datos diseñada
conforme lo solicite la Asociación o a propuesta de INTA Balcarce
- La extracción de sangre realizada no
antes de 30 días previos a la fecha de presentación de
Exposición.
Materiales utilizados:
Sangre: obtenida por sangrado de la vena yugular en tubos
de 10 ml de vidrio o de plástico. La sangre se envió al
laboratorio dentro de las 24-36 hs posteriores a la extracción en
el establecimiento de origen, perfectamente rotulada con el número
de identificación del animal.
Forma de envío del material al laboratorio:
Sangre: enviada refrigerada en cajas de telgopor
identificadas adecuadamente con: nombre del establecimiento, lugar,
nombre del propietario, nombre del veterinario responsable de la
sanidad. La primera vez que se envió se adjuntó a estos datos una
planilla con el número de animales, fecha de muestreo, número de
muestras enviadas y números correspondientes a los animales a
chequear.
Suero: se extrajeron los sueros y se congelaron hasta su
envío al laboratorio con el cuidado de colocarlos en cajas de
telgopor con refrigerantes en abundancia para que se mantengan con
temperatura adecuada.
Técnicas en uso:
Varias técnicas adaptadas para el diagnóstico
de la brucelosis en ovinos como la inmunodifusión en agar (IDA) de
buena especificidad pero de menor sensibilidad (no detecta algunos
animales infectados), resultados después de 3 días; fijación del
complemento (FC) más sensible que la anterior pero engorrosa para su
realización, los resultados en 2 días; ELISA prueba más sensible y
específica y pudiendo realizar muchas determinaciones en un solo
día, los resultados en 1 día.
Nuestra propuesta estuvo basada en el uso del
ELISA indirecto. Esta prueba está implementada actualmente en los
Laboratorios de INTA Balcarce, Provincia de Buenos Aires, INTA
Mercedes, Provincia de Corrientes y en el Area Agropecuarias de la
Comisión de Energía Atómica, Ezeiza, Buenos Aires.
Responsabilidades asumidas:
Por los establecimientos: compromiso del
productor de apoyar al veterinario actuante, para que pueda cumplir
con todos los procedimientos, identificación de los animales a
muestrear y las muestras extraídas por el veterinario de la actividad
privada o por los Técnicos del INTA.
Por los laboratorios actuantes:
Laboratorio de Bacteriología EEA INTA Balcarce, CNEA Buenos Aires y
la EEA Mercedes, Corrientes y Laboratorios privados. Los laboratorios
comprometidos al envío de los resultados en el término de 10-15
días a partir de recibida la muestra. Creemos que con estas medidas
adoptadas podría contribuirse de manera significativa con el control
de la Epididimitis de los carneros por B. ovis.
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