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Verdeos de invierno

Comportamiento de cultivares en la provincia de Buenos Aires *

Ing.Agrs. Mónica Agnusdei y Jorge Castaño

Grupo de Producción y Utilización de Pasturas de la EEA INTA Balcarce

Marzo 2003

Introducción

A partir de la década de los '90 se produce un importante ingreso de materiales al Registro Nacional de Variedades Forrajeras en la mayoría de las especies que se utilizan en la región. Este ingreso responde a materiales de origen tanto nacional como extranjero. Se trata de un escenario altamente dinámico y rico en ofertas frente al cual la elección objetiva por parte de écnicos y productores puede verse en muchos casos dificultada.

La finalidad de este artículo es aportar elementos para evaluar el grado en que la situación actual del mercado se traduce en la aparición de materiales con cualidades forrajeras superiores. Específicamente se analizará el comportamiento productivo de materiales de Lolium multiflorum Lam. ("raigrás anual") y Avena sativa ("avena") que están actualmente disponibles en el medio. Estas especies se utilizan principalmente como verdeos de invierno en las cadenas forrajeras y son recursos típicos de los sistemas de producción animal en las regiones mixtas agrícolo ganaderas y tamberas de la Pampa Húmeda. El rol central de estos cultivos es la provisión temprana de forraje de alta calidad para el consumo directo de animales en pastoreo.

A tal fin se tomaron resultados provenientes de ensayos comparativos de rendimiento de forraje publicados por la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en los años 1999 y 2000 (CSBC, 2000, 2001) y en el año 1999 en la EEA INTA Balcarce (Castaño, 2001; Castaño J., datos no publicados). Entre los materiales escogidos para el análisis se incluyeron testigos, a modo de patrones de referencia, que tengan o hayan tenido amplia difusión entre los productores de la región (por ejemplo raigrás anual cvar. Grassland Tama). Fueron excluídos los "materiales experimentales" debido a que aún no han pasado por todas las etapas de evaluación que deciden su liberación al mercado y muchos de ellos pueden no llegar a comercializarse. Por otro lado, se consideró prudente evitar presentar datos prelimimares correspondientes al trabajo de investigación del sector de mejoramiento e introducción de materiales.

La información fue reelaborada bajo la forma de curvas de acumulación de forraje. Esta forma de presentación de los resultados presenta varias ventajas: a) facilita la comparación de la dinámica estacional de producción de forraje de los materiales, lo cual es particularmente importante en los períodos críticos o claves en las cadenas forrajeras (por ejemplo durante el invierno); b) facilita la comparación simultánea de los resultados de los diferentes cultivares a través de años y localidades; c) evita la comparación de materiales por su posicionamiento o "ranking" dentro de un listado y centra dicha comparación en los niveles de productividad forrajera alcanzados.

Las localidades y los técnicos responsables de los ensayos utilizados para este artículo fueron: Luján (Universidad de Luján, Ing.Eduardo Vernengo), Coronel Suárez (Campo Experimental, Ing.Martín Arzadún), Carlos Casares (Chacra Experimental de Bellocq, Ing.Luis Alberto Carlos), Chascomús (Chacra Experimental de Chascomús, Ing.Favio Piroddi), Tres Arroyos (Chacra Experimental Integrada Barrow, Ing.Carolina Istilart), Balcarce (EEA INTA Balcarce, Ing.Jorge Castaño).

 

Manejo de los experimentos

Los verdeos fueron sembrados puros en líneas a 20 cm y a una densidad de 600 semillas viables/m2. Los materiales se distribuyeron en parcelas de 7 m2 (5x1,4 m) cada una. Durante el ciclo de crecimiento se realizaron entre 4 y 5 cortes mecánicos del forraje acumulado en los 4m2 centrales de las parcelas. En cada localidad los cortes fueron realizados simultáneamente en todos los cultivares de una misma especie cuando el cultivar de mayor desarrollo alcanzó una altura modal de 30 cm (hoja extendida).

La fertilización nitrogenada (N) contempló el agregado de 200 kgN/ha/año, distribuidos 100 kg a la siembra y los restantes luego del segundo corte. En Balcarce se aplicaron 100 kg de N/ha/año, distribuidos a razón de 25 kg N/ha luego de cada corte. En el caso de fósforo (P) se utilizó superfosfato triple de calcio (0-46-0) a la siembra. Cuando el nivel de P en suelo fue inferior a 10 ppm se aplicaron 150 kg/ha; de 10 a 15 ppm se aplicaron 120 kg/ha mientras que si fue superior a 15 ppm no se fertilizó.

Para mayores detalles sobre la forma de evaluación se sugiere consultar las citas bibliográficas al final del artículo.

Resultados sobre raigrás anual

Los gráficos 1 a y b muestran la dinámica de acumulación de forraje de los cultivares de raigrás anual. El conjunto incluye al cultivar. de referencia Grassland Tama y algunos de los cultivares más difundidos en el mercado.

Al observar los datos surge que, en general, los cortes de forraje acumulado (expresados como kg de materia seca (MS) /ha)) se concentran en la primavera, con fechas desde Agosto en adelante. Esto indica que la información disponible caracteriza, básicamente, el comportamiento primaveral de los materiales, o sea, en el período del año climáticamente más favorable para el crecimiento de forraje. Esta información es particularmente útil para planteos ganaderos donde el verdeo es aprovechado durante todo el año, ya sea bajo pastoreo directo o como excedente para la confección de reservas forrajeras. Es escasa, en cambio, la información sobre el crecimiento otoño invernal de los materiales.

De acuerdo con el planteo previo, las curvas se analizarán según dos fases principales: a) crecimiento hasta fines de invierno y b) crecimiento primaveral.

 

 

 

Gráfico 1a. Clik para ampliar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfico 1b. Clik para ampliar

Gráfico 1. Acumulación de biomasa de forraje (kg MS/ha) en cultivares de raigrás anual en experimentos realizados por la Red de Ensayos de la CSBC y en la EEA INTA Balcarce en a) 1999 y b) 2000.

a) crecimiento invernal

Para el ciclo 1999/2000, se destaca la alta producción de forraje obtenida en Luján, con un promedio de 5600 kg de MS/ha acumulados entre el 19 de Marzo (siembra) y el 22 de Julio, con un primer corte de 2400 kg de MS/ha promedio el 20 de Mayo. A partir del gráfico 1.a se observa que las localidades Balcarce y Coronel. Suárez, que son las restantes que registraron cortes en esta fase de la estación de crecimiento, alcanzaron un rendimiento de aproximadamente la mitad y un tercio, respectivamente, respecto al alcanzado en Luján. En el caso de Balcarce, el efecto de localidad refleja las menores dosis de fertilizante nitrogenado aplicado en comparación con el resto de los ensayos (75 vs. 200 kg de N/ha.año). En cuanto a las diferencias entre Coronel. Suárez y Luján, las mismas son atribuibles a un desfase de casi un mes en la fecha de siembra y a un invierno marcadamente más frío, con 2° C menos de temperatura media asociado a una alta incidencia de heladas (50 y 17 días, respectivamente).

En cuanto al comportamiento de los cultivares, se observó un adelantamiento manifiesto de Magnum y Grandesa en Balcarce, el cual representó un rendimiento de alrededor de 40% más de forraje en el primer corte (realizado en pleno invierno) respecto al resto de los cultivares. En Luján también se registró una diferencia de 25-40% en favor de los materiales Titán y Tama respecto del cultivar Concord en el primer corte (20 de Mayo). 

Sin embargo, existieron diferencias de manejo agronómico de los ensayos y de índole climática que deben tenerse en cuenta para interpretar las diferencias observadas en ambas localidades. Así, mientras en Balcarce los materiales recibieron la primer fertilización nitrogenada luego del corte inicial (2 de Julio), en Luján los materiales ya habían recibido a esa altura 100 kg de N/ha a la siembra. Por otra parte, mientras en Balcarce las condiciones térmicas del período fueron muy adversas para el crecimiento de forraje (Mazzanti et al, 1997), con alrededor de 50% del período con temperaturas menores a 8 °C, en Luján las temperaturas promedio en el invierno estuvieron por encima de este umbral (8,8 y 10° C, respectivamente, para Junio y Julio). Teniendo en cuenta los aspectos agronómicos y climáticos señalados, es factible que las diferencias entre materiales observadas en Balcarce revelen una capacidad genotípica superior de los cvares. Magnum y Grandesa para crecer más activamente que otros a bajas temperaturas y, por ende, para proveer forraje anticipadamente en un período crítico del año. En cambio, considerando las buenas condiciones para el crecimiento en que desarrollaron los materiales durante este período en Luján, se considera que la magnitud de los contrastes observadas en Titán y Tama respecto de Concord fueron relativamente bajos para ser atribuidos a diferencias en la adaptación ambiental de los materiales.

En Coronel Suárez los materiales escogidos no presentaron diferencias de relevancia práctica en la acumulación otoño invernal de forraje.

Para el ciclo 2000/2001 (gráfico 1.b) Tres Arroyos y Carlos Casares presentaron un único corte antes del inicio de la primavera. Sólo en la segunda localidad los datos muestran contraste entre cultivares, con una mayor producción de Tama y Florida (alrededor de 1500 kg de MS/ha) respecto a Zorro y Dominó (gráfico 1b). En el caso de Chascomús sólo se dispone de la curva de producción del cvar. Grasland Tama.

b) Crecimiento primaveral

La producción acumulada de forraje durante la primavera fue de 7000 a 8000 kg de MS/ha en Luján, Tres Arroyos y C.Casares. En Coronel Suárez dicha producción fue del órden de los 2500 kg de MS/ha, lo cual revelaría fuertes limitaciones ambientales para el crecimiento en dicha localidad.

En cuanto al comportamiento de los materiales en éste período, puede apreciarse que las diferencias máximas registradas no superaron los 1500 kg MS/ha. Desde un punto de cista aplicado, la importancia de estas diferencias queda relativizada por dos aspectos principales. Por un lado, en esta época del año generalmente hay excedentes de forraje en los campos. Por el otro, la calidad del material producido en éste momento del año es normalmente baja.

Para el ciclo 2000/01 se cuenta con sólo 3 localidades y la acumulación de forraje medida en la segunda quincena de octubre no arrojó diferencias de importancia (entre 400 y 700 kg MS/ha ) entre los materiales evaluados (gráfico 1.b).

Resultados sobre avena

Los gráficos 2.a y 2.b muestran la dinámica de crecimiento de los cultivares de avena escogidos en este artículo para las 3 localidades de la Provincia de Buenos Aires durante los ciclos 1999/2000 y 2000/2001. El conjunto de materiales incluye a los cultivares. de referencia Cristal INTA y Millauquén INTA y algunos de los cultivares más difundidos en el mercado.

Gráfico 2a. Clik para ampliar

Gráfico 2. Acumulación de biomasa de forraje (kg MS/ha) en cultivares de avena en experimentos realizados en a) 1999 y b) 2000

Al igual que en el caso de raigrás anual surge que, en general, los cortes de MS se concentraron en la primavera con fechas desde Agosto en adelante.

a) crecimiento invernal

Para el ciclo 1999/2000, la producción de forraje de Luján presentó un promedio de 2200 kg de MS/ha acumulados entre el 19 de Marzo (siembra) y el 7 de Julio, con un primer corte de 1050 kg de MS/ha promedio el 21 de Mayo (Gráfico 2.a). Los cultivares Máxima, Amazona y Bonaerense Payé superaron en 1000 y 700 kg MS/ha a Cristal para el primer y segundo corte, respectivamente. En Carlos Casares el único corte realizado dentro de este período fue el 10 de agosto y nuevamente Máxima, Amazona y Bonaerense Payé superaron entre 700 a 1000 kg MS/ha a Cristal.

No se menciona ninguna causa (problemas de implantación, ataque de pulgón, presencia de roya, etc) que explique esta menor producción de Cristal.

 

 

 

 

 

Gráfico 2b. Clik para ampliar

Las producciones acumuladas en este ciclo en todas las localidades estarían indicando tasas de crecimiento del orden de los 15 - 20 kg MS/ha/día, las cuales representan como mínimo la mitad de las tasas esperables en esta especie creciendo sin deficiencias de N y P.

El único experimento realizado en el ciclo 2000/2001 fue llevado a cabo en Carlos Casares con 4 cultivares participantes (Gráfico 2.b). El primer corte fue efectuado el 8 de agosto (± 120 días post siembra) y Soberana con 3550 kg MS/ha aventajó a los testigos Millauquén y Cristal en 1000 y 1200 kg MS/ha, respectivamente.

Los resultados de ambos años muestran que el cultivar Cristal fue retrasado en su crecimiento vegetativo respecto del resto, hecho que podría reflejar una menor adaptación de este material para crecer a bajas temperaturas. Durante el crecimiento primaveral este cultivar alcanza la producción acumulada por los otros materiales.

b) crecimiento primaveral

La gráfico 2.a y 2.b permite apreciar que en esta etapa de desarrollo de los cultivares no existen diferencias de importancia entre ellos. Los máximos contrastes fueron del orden de los 700 a 1000 kg de MS/ha, los cuales representan entre el 10 y 15% del total de forraje acumulado a lo largo del ciclo completo de crecimiento de los cultivos.

Consideraciones finales

  • Es escasa la información disponible sobre la producción otoño-invernal de forraje de los verdeos. Disponer de esta información sería relevante para evaluar la adaptación de los materiales para crecer a bajas temperaturas.
  • La información revisada indica que algunos materiales de raigrás anual y de avena se diferenciarían del resto en cuanto a su mejor capacidad para crecer a bajas temperaturas.
  • Excepto los casos señalados en el punto previo, la información analizada muestra una gran similitud de los materiales en cuanto a la distribución estacional de la producción de forraje.
  • Las diferencias en la producción anual de forraje entre materiales fueron como máximo del orden del 10-15% y, en la generalidad de los casos, se manifestaron durante la etapa reproductiva de los cultivos, promediando la primavera.
  • En la mayoría de las localidades la producción invernal de forraje de raigrás anual (para el caso en que se dispuso de esta información), como así también la producción anual, se ubicó dentro del rango de rendimientos que se obtienen bajo condiciones apropiadas de manejo agronómico en otras regiones templado húmedas del mundo. Esto indica que, en general, las condiciones ecológicas de la región son favorables para que se exprese el potencial productivo de este tipo de forrajeras.
  • Los rendimientos observados en avena fueron inferiores a los de raigrás anual. Si bien no se dispone de información sobre el estado de las pasturas, el contraste podría estar asociado, entre otros factores, a condiciones diferenciales en cuanto a implantación y sanidad.

 

Bibliografía

1. Castaño J. 2001. Especies utilizadas actualmente en pasturas. Raigrás anual. En: Forrajeras y pasturas del ecosistema templado húmedo de la Argentina. (Maddaloni J y Ferrari L, eds.). Un.Nac.de Lomas de Zamora, Fac.Cs.Agrarias. Parte II: 215-224.

 

2. Mazzanti A., Castaño J., Sevilla G. y Orbea J. 1992. Características agronómicas de especies y cultivares de gramíneas y leguminosas forrajeras adaptadas al Sudeste de la Provincia de Buenos Aires. Centro Regional Buenos Aires Sur, EEA INTA Balcarce. 73 p.

 

3. Mazzanti A., Wade M.H. y García S.C. 1997. Efecto de la fertilización nitrogenada en invierno sobre el crecimiento y la composición química del forraje de raigrás anual. Revista Argentina de Producción Animal. 17 (1): 25-32.

 

4. Red de ensayos de variedades forrajeras. Resultados de la campaña 1999/2000 y 2000/01. Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales (CSBC).

 

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* Versión ampliada del artículo publicado en Revista Agromercado Nº 73. Cuadernillo Forrajeras. Marzo 2003.

 
 

 

 

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