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Dr. Sergio Scicchitano, MV
Marzo 2002
La
presentación de gran número de casos de neumonía en rodeos para carne en la región con
elevada mortandad de terneros indica que es necesario contar con un plan sanitario que
incluya vacunas contra neumonía y -ya presentado el caso- tratar con las medidas
adecuadas a todos los animales a los que se observe decaídos.
La
neumonía es una enfermedad producida principalmente por especies de Pasteurella
y /o Haemophilus, que afecta en su mayoría a animales jóvenes en crecimiento
entre los 6 meses y los 2 años de edad, pero puede afectar animales de todas las edades.
Los factores de estrés juegan en esta enfermedad un papel determinante para la aparición
de la misma al igual que la combinación con infecciones virales.
Los
estudios epidemiológicos y virológicos revelan que los virus de Rinotraqueítis
Infecciosa Bovina y Parainfluenza 3, así como el virus de la Diarrea Viral Bovina y el
virus Sincitial Respiratorio suelen estar presentes y activos, asociados a la enfermedad
respiratoria. También suele presentarse una alta seroprevalencia de reactores a
Mycoplasma
bovis y M. dispar, lo que podría ser otro factor de riesgo para la
presentación de la enfermedad respiratoria.
La
transmisión se produce por la inhalación de gotitas infectadas, expulsadas por la tos de
animales enfermos que pueden ser enfermos clínicos o portadores curados en los que la
infección persiste en las vías aéreas altas.
La
enfermedad suele aparecer en los bovinos entre 10 14 días después de sufrir
estrés. En los bovinos afectados se aprecia respiración superficial y rápida, y cierto
grado de depresión. Se presenta una tos débil que puede hacerse más intensa y frecuente
si se obliga al paciente a caminar. Los animales que han permanecido enfermos durante
varios días tienen el abdomen deprimido debido a la anorexia. Es común observar una
secreción nasal muco-purulenta, nariz costrosa y lagrimeo.
En
el comienzo de un brote, los animales no parecen enfermos cuando se los examina a la
distancia. Pero el 10% de los animales -aparentemente normales- tendrán fiebre que
fluctuará de 40 a 41 ºC sin ninguna otra anormalidad clínica.
Pasteurelosis neumónica de los bovinos
La Pasteurelosis
neumónica (principal agente causal de neumonía en terneros) es una enfermedad que
afecta, principalmente, a animales jóvenes en crecimiento pero puede afectar a animales
de todas las edades. Se considera que las especies de Pasteurella son la causa
final de la neumonía, pero otros patógenos como virus o Mycoplasmas
pueden actuar
sinérgicamente.
La Pasteurella
produce una exotoxina que es una citotoxina y leucotoxina altamente tóxica para los
neutrófilos y macrófagos. Tras la inhalación se produce un acumulo de neutrófilos que
son destruidos por las leucotoxinas y estos liberan enzimas proteolíticas que degradan
las membranas celulares, aumenta la permeabilidad vascular lo que origina un acumulo de
líquidos en el intersticio de la pared alveolar, necrosis y edema pulmonar.
Macroscópicamente,
a la necropsia, se observa una intensa hepatización que afecta a una tercera parte o más
de los pulmones y que se localiza con más frecuencia en los lóbulos anteroventrales. Las
etapas de la neumonía varían según el área pulmonar, comenzando por congestión y
edema, pasando después por diversas etapas de hepatización con acúmulo de exudados
serofibrinosos en los espacios interlobares o suele existir bronquitis y bronquiolitis
catarral y pleuritis serofibrinosa, acompañada, a veces, por pericarditis fibrinosa.
Los bronquios
pueden contener fibrina, moco, coágulos de sangre y pus. La superficie de corte suele
presentar varios colores debido a las hemorragias, necrosis y a las hepatizaciones roja y
gris. En casos crónicos hay lesiones residuales de bronconeumonía con adherencias
pleurales subyacentes.
Haemophilus somnus (HS)- Síndrome Respiratorio
Esta
forma de la enfermedad ha venido ganando importancia en los últimos tiempos. El tracto
respiratorio se considera la puerta de entrada del microorganismo, produciendo la forma
septicémica o bien la forma respiratoria afectando las vías aéreas superiores e
inferiores. En las vías aéreas superiores H.S. puede causar laringitis y/o traqueítis,
frecuentemente es la única bacteria aislada a partir de las lesiones aunque pueden
encontrarse bacterias oportunistas como Pasteurellas, Actinomyces, Fusobacterium y
Clostridios. Además, es capaz de causar bronconeumonía supurativa o puede formar parte
de la Fiebre del Transporte. Puede causar una pleuritis fibrinosa severa que raramente se
encuentra junto con una neumonía fibrinosa.
Frecuentemente
se observa una bronquiolitis necrotizante severa que parece más crónica que los cambios
alveolares e intersticiales del tejido circundante. Poca evidencia de vasculitis
generalizada o septicemia fue observada. Los cambios histológicos se observan en los
casos agudos como extensos depósitos de fibrina en los alvéolos y el tejido
interlobular, hemorragia, trombosis vascular, necrosis pulmonar y una intensa
infiltración leucocitaria en los alvéolos y bronquíolos.
Diagnóstico
El
hallazgo de las lesiones conjuntamente con el aislamiento bacteriológico son
determinantes para el diagnóstico.
Diagnóstico diferencial
Rinotraqueítis
Infecciosa Bovina,
Neumonía Intersticial Viral (adenovirus, virus parainfluenza 3, virus sincitial
respiratorio),
Neumonía Verminosa (Dyctiocaulus viviparus),
Pleuroneumonía Contagiosa Bovina.
Tratamiento
Si
se tratan tempranamente, los animales se recuperan en un plazo de 24 a 48 hs, pero los
casos graves y aquellos que hayan estado enfermos durante varios días antes de iniciarse
el tratamiento, pueden morir o convertirse en enfermos crónicos a menos que se haga un
tratamiento prolongado. Aproximadamente el 85 90% del ganado afectado se
recuperará antes de las 24 horas, si se trata con algún antibiótico al cual el
microorganismo sea sensible.
Control
El
control económico satisfactorio de la enfermedad depende del éxito de un buen manejo y
quizás del uso de vacunas. Deberá prestarse atención a los aspectos nutricionales,
inmunitarios (evitar causas de estrés) y medio ambientales. Las bacterinas y vacunas
virales pueden tener éxito limitado o ser un fracaso total.
Más información:
eodriozola@balcarce.inta.gov.ar
Grupo de Sanidad Animal
Estación Experimental Agropecuaria Balcarce
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