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Junio 2006
La
hipomagnesemia (tetania de los
pastos, mal de los avenales) es un desorden metabólico de los
rumiantes, que ocurre en regiones templadas, con clima frío y húmedo, en
sistemas de producción que basan la alimentación del ganado en el pasto.
Los síntomas clínicos observados son agresividad, marcha tambaleante,
temblor muscular, convulsión y muerte.
La deficiencia se produce por una combinación de
factores: falta de aporte adecuado de magnesio al organismo, exceso de
requerimientos y una baja capacidad de movilización de las reservas por
parte del animal.
Aunque la época con mayor ocurrencia de casos agudos
se presenta a fin de invierno-principios de primavera, las lluvias de
estas semanas pueden llegar a complicar el rodeo. La Licenciada
Susana Cseh, técnica del INTA que trabaja en el Departamento de
Producción Animal aseguró que "cuando hay lluvias medianamente
abundantes luego de un período de seca, el crecimiento más o menos rápido
de la pastura hace que existan altos riesgos de la aparición de esta
enfermedad".
La mayor susceptibilidad se presenta en bovinos
adultos, en los cuales la capacidad de movilización de sus reservas de Mg
es nula y depende por lo tanto de la ingesta diaria. Las situaciones de
stress, como movimientos de hacienda y encierres, desencadenan la
aparición de casos agudos, los cuales generalmente terminan con la muerte
de los animales. En general los animales que más frecuentemente se ven
afectados son los que están en mejor estado, ya que la movilización de
grasa provocaría una captura de Mg y por consiguiente una disminución del
Mg sérico.
Cómo prevenir
El principio de la prevención consiste en asegurar un
aporte diario total de 30 g de Mg/animal adulto durante el período
susceptible y para ello existen diferentes métodos como "el suministro
con rollos o fardos (50 grs de MgO/animal, equivalente a 30 gr. de Mg).
Mezclas minerales o piedras para lamer, contienen MgO en proporciones
aproximadas de 10 a 50 %; aunque no es un procedimiento seguro porque el
consumo es voluntario y este mecanismo tiene una altísima variabilidad
entre animales. Mg en el agua de bebida: concentración no mayor de 1,5 g
MgCl2/litro de agua. Esto corresponde a un aporte diario de 5 g de Mg. Se
debe tener en cuenta que no todos los animales consumirán la dosis
adecuada" destacó la técnica.
Recomendaciones para realizar el diagnóstico
Para poder realizar un diagnóstico de laboratorio, se
deberán muestrear animales con y sin síntomas (8 a 10 de cada grupo). Es
importante también obtener muestras del pasto que consumen los animales,
para poder determinar el contenido de Mg y el potencial tetanigénico del
mismo, estos valores servirán como referencia, ya que la composición de
las plantas varía con el estado vegetativo de las mismas.
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