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Foto 3. Vacuno con infusión de 14C para estimar la tasa de producción
de CO2 durante el consumo de forraje.
Producción de CO2 y costo energético de la caminata
Al aumentar la velocidad de la caminata entre 1 y 4 km/h
hubo un incremento del gasto de energía entre un 15 a 41%. El costo de caminar
una hora a alta velocidad (4 km/h) en terreno plano, resultó similar al de
caminar en un terreno con 6% de pendiente a la mitad de velocidad (2 km/h). En
el Cuadro 3 se muestra cómo velocidad de la caminata y topografía incrementan
el gasto energético relativo al reposo, expresado por hora de actividad o por
kilómetro de distancia recorrida.
Cuadro 3: Incrementos en el costo energético de novillos caminando en
terreno plano a distintas velocidades, o en terreno con pendiente, expresado por
hora de caminata y por kilómetro recorrido.
|
Velocidad (km/h) |
Tipo de Terreno |
Incremento en el costo energético* |
|
kcal/kg/h |
kcal/kg/km |
|
1 |
plano |
0.51 |
0.13 |
|
2 |
plano |
0.98 |
0.12 |
|
2 |
pendiente |
1.36 |
0.17 |
* Incremento por encima del costo estimado en corral (82.6 kcal/d.kg0.75)
Foto 4. Vacunos con infusión de C14 para estimar la tasa de
producción de CO2 durante la caminata en llano
La caminata en el plano tuvo un costo de 0.12 a 0.13
Kcal/km por kg de peso vivo, inferior al valor convencionalmente utilizado de
0.49 derivado del experimento de Ribeiro y otros (1977). Es importante destacar
que los autores citados midieron el consumo de oxígeno de cuatro novillos
caminando sobre una cinta transportadora a velocidades comprendidas entre los 2
y 5 km/h, y que posiblemente en tales condiciones se haya sobreestimado el
costo energético de la caminata al aire libre (Mc Graham, 1964b).
Efecto acumulativo y residual de la caminata
No hubo diferencias significativas (p>0,05) en
producción de CO2 entre muestras obtenidas en los 30 minutos iniciales o
finales de cada hora de caminata, en terreno plano o en la pendiente. La tasa de
producción de CO2 decayó rápidamente luego de concluida la actividad, siendo
el patrón de caída similar en los dos días en que se realizaron los
ejercicios. Dos horas después de terminada la caminata dicha tasa fue un 13%
superior a la del animal en reposo en corral, y sólo un 7% superior cuando el
descanso fue de 4 horas. Los datos indican que la caminata no tiene un afecto
acumulativo durante el desarrollo del ejercicio, ni residual de larga duración
durante el descanso. La recuperación postactividad observada en este estudio es
coincidente con resultados obtenidos por Corbett y otros (1971) y Méndez
(1994).
Efecto de la actividad en el costo de mantenimiento del animal
Dentro del rubro actividad se agrupan ejercicios que pueden
tener costos energéticos diferentes según las condiciones en que se llevan a
cabo, como por ejemplo ocurre con el pastoreo a moderada y alta frecuencia, y
con las caminatas a distintas velocidades o en diferentes topografías. El
efecto proporcional que éstas pueden tener en el costo energético de
mantenimiento del animal, que se calcula para un promedio de 24 h, depende tanto
de sus respectivos costos energéticos como del tiempo relativo que duran con
respecto al reposo. Por lo tanto hay que diferenciar el costo energético de una
actividad en particular de su efecto proporcional en el costo de mantenimiento,
ya que una actividad relativamente costosa en términos energéticos, no
necesariamente afecta al mantenimiento en gran medida si se realiza en un tiempo
corto.
En una pastura de buena disponibilidad, calidad y
estructura se estima que los animales pastoreen entre 8 a 10 horas/día a
moderada tasa de bocados, y caminen no más de 5 km por día, para lo cual si se
desplazan a una velocidad de 1 a 2 km/h insumen entre 2.5 a 5 h/d. Al disminuir
la disponibilidad aumenta el tiempo de pastoreo y la frecuencia de bocado, y si
los potreros o la distancia a la aguadas son grandes, las distancias que recorren
son mayores. El efecto en el costo de mantenimiento de la distancia recorrida y
del tiempo y frecuencia de bocado se resume en el cuadro 4.
La actividad energéticamente más costosa resultó el
pastoreo a alta tasa de bocado, le sigue la caminata en pendiente o en el
llano a paso rápido (3 a 4 km/h). La caminata a una velocidad de 2 km/h tuvo
un costo moderado, y el pastoreo a baja tasa de bocado conjuntamente con la
caminata a baja velocidad (1 a 2 Km/h) fueron de bajo costo energético.
Cuadro 4. Efecto de la actividad en el costo de mantenimiento del
animal
|
Pastoreo |
Distancia
(km) |
Velocidad (km/h) |
Topografía |
Mantenimiento (% de aumento) |
|
Horas |
Frec. bocado |
|
8 |
Moderada |
5 |
1-2 |
Llano |
8 |
|
8 |
Moderada |
5 |
2 |
Pendiente |
10 |
|
10 |
Moderada |
8 |
2 |
Llano |
12 |
|
8 |
Alta |
5 |
2 |
Llano |
18 |
|
10 |
Alta |
8 |
2 |
Llano |
27 |
Como se puede observar el principal efecto de la actividad
es debido al costo energético del pastoreo a altas tasas de bocados. La
velocidad, distancia recorrida y pendiente, así como el pastoreo a moderadas
tasas de bocado tienen una baja incidencia en el costo de mantenimiento de los
animales en pastoreo. Obsérvese que al aumentar el tiempo de pastoreo de 8 a 10
h y la distancia recorrida de 5 a 8 km, el costo de mantenimiento aumenta del 8
al 12 % cuando la tasa de pastoreo es moderada. En cambio, para 8 h de pastoreo
y una distancia recorrida de 5 km, el aumento de la tasa de bocado aumenta el
costo de mantenimiento de 8 a 18 %. Por otro lado, el caminar en pendiente
solamente aumenta el costo de mantenimiento de 8 a 10 %.
Es decir que el aumento del costo energético de
mantenimiento depende más de las condiciones en que se realiza el pastoreo que
de la caminata per se. En consecuencia depende fundamentalmente de la condición
de la pastura, ya que ésta determina la frecuencia de bocado y el tiempo de
pastoreo. La caminata en sí incide muy poco (menos del 5%) porque es una
actividad de corta duración y tiene un costo energético moderado o bajo cuando
se realizada a baja velocidad. Además de ello su efecto residual es de baja
magnitud.
Efecto del aumento del costo de mantenimiento en la producción
En pasturas de buena disponibilidad el gasto extra de energía por
actividad es bajo, variando entre el 8 a 12 % como se mostró en los cálculos
anteriores. Dicho costo puede ser fácilmente compensado por un ligero aumento
en el consumo, que estaría en el orden de los 150-250 gMS (para animales de
300-400 kg de peso corporal). Por lo tanto no es de esperar que la actividad
tenga un efecto detectable en la producción. Ello explicaría por qué Nicholson
(1987) y Thomson y Barnes (1993) no encontraron que la caminata haya producido
mermas cuantificables en la producción de carne o leche.
En pasturas de baja disponibilidad (y altura o estructura)
donde hay severas limitantes al consumo de forraje, el costo extra de
mantenimiento puede ser del 25 a 30 %, principalmente debido al costo de
pastorear. En este caso si los animales no pueden compensar con un mayor
consumo, que se estima en 700 y 1200 g MS/día, según la calidad de las
pasturas y peso de los animales, el gasto energético extra afectaría
considerablemente la producción. Por lo tanto, las prácticas de manejo que
posibiliten un mejor control de la altura, disponibilidad y/o estructura de la
pastura reducirían el tiempo de pastoreo y la frecuencia de bocados, y en
consecuencia disminuirían apreciablemente el costo extra de mantenimiento de
los animales.
En condiciones de pastoreo donde los animales caminan menos
de 8 km/d a baja o moderada velocidad, las prácticas de manejo destinadas a
reducir la caminata no producirían un ahorro de energía suficiente para
mejorar la producción.
Conclusiones:
Con la técnica del radiocarbono se determinó que el
pastoreo a moderada tasa de bocado y la caminata tienen un costo energético de
aproximadamente la cuarta parte del valor convencionalmente utilizado como costo
de actividad, que representa 0.5 Kcal/kg de peso por hora de pastoreo o por km
recorrido. El pastoreo a máxima tasa de bocado, donde se observó el mayor
gasto de energía, fue similar al valor mencionado. El costo energético extra
por actividad puede afectar el mantenimiento en un 10 a 15 %, y salvo en
condiciones extremas de pastoreo a alta tasa de bocado y recorriendo grandes
distancias dicho valor puede alcanzar el 25 a 30 %.
En condiciones normales de producción la caminata per se no
puede afectar la producción del animal, ya que el costo energético de dicha
actividad es muy bajo y puede ser compensado por un leve aumento del consumo de
alimento.
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