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Alimentación a corral:
Del silaje al grano de maíz
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Santini, F.J. Y E. Paván
Grupo de Nutrición y Metabolismo de Rumiantes - EEA INTA
Balcarce
(2001) |
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Desde 1995 en la EEA INTA Balcarce se comenzó a trabajar en
engorde a corral con dietas basadas en silaje de maíz. Desde un inicio se
consideró al engorde a corral como una herramienta más de los sistemas de
engorde pastoriles, y los trabajos estuvieron orientados a generar alternativas
para que esta tecnología esté al alcance de los pequeños y medianos productores.
Para que esta herramienta fuera aceptada por los productores debía ser lo más
económica, simple y segura posible. Es por ello que se optó por trabajar en
dietas a base de silaje de maíz. Entre las principales ventajas de este
alimento se puede citar: altos niveles de producción por Ha, bajo costo por
tonelada, contenido energético medio a alto, no genera riesgos de acidosis.
A continuación se presenta una serie de trabajos que
describen la transición, desde una dieta a base de silaje de planta entera a una
donde se lo reemplaza en su totalidad por grano de maíz entero. Si bien, el tipo
de respuesta que se obtiene con ambos tipos de dieta es totalmente diferente,
ambas cumplen con la premisa de ser simples y económicos por lo menos hasta el
momento, fines del 2001.
Lo más simple
Dado que en su composición química el silaje de maíz es
deficiente en proteína (6.8±1.2% PB) la dieta más simple que se puede formular
en base a silaje de maíz es aquella que contenga un suplemento proteico. En
general, el nivel de proteína necesario en la dieta de animales en crecimiento
es de 12 a 18% de la materia seca total. En la tabla 1 se muestran los
resultados obtenidos durante 136 días de engorde de vaquillonas Holando
Argentino (139±30 kg PV) donde se incrementó el nivel proteico de la dieta. Al
incrementar la proporción de harina de girasol en la dieta (12 a 18% PB) la GPV
se incrementa en un 15%. Sin embargo, como este incremento de GPV es acompañado
por un aumento más que proporcional del consumo (25%) la eficiencia de
conversión disminuye. Por lo tanto, si se buscan altas GPV se deberá incrementar
el nivel proteico de la dieta lo que aumentará, en este caso, el costo de
alimentación no solo por la mayor proporción de suplemento proteico sino que
también por un mayor consumo por kg ganado. Por otra parte, mayores GPV pueden
implicar menor tiempo de engorde para obtener un mismo peso de faena lo que
reduce el costo por animal.
Tabla 1. Efecto del nivel de proteína en la dieta de vaquillonas
Holando Argentino en engorde a corral con silaje de maíz |
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Nivel proteico de la dieta |
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12% |
15% |
18% |
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Dieta1 |
20:80 |
31:69 |
43:57 |
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GPV, kg/an/d |
1.02 |
1.13 |
1.18 |
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Consumo |
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Kg MS/an/d |
6.88 |
7.61 |
8.60 |
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%PV |
2.92 |
3.12 |
3.49 |
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Conversión, kg/kg |
6.74 |
6.73 |
7.28 |
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1 proporción de harina de girasol: silaje de
maíz, % de materia seca |
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Figura 1. |
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En Balcarce se evaluó, durante 165 días, los mismos niveles
proteicos que en el trabajo anterior, con o sin la sustitución de silaje por
grano de maíz, en novillos británicos de 161 kg de peso inicial. Los datos de la
figura 1 reflejan como varía la respuesta al
nivel proteico de la dieta según la concentración energética o nivel de grano de
la dieta. En la medida que la energía no sea limitante se pueden esperar
aumentos en la GPV al incrementar el nivel proteico. Al igual que en el trabajo
anterior, las mayores GPV estuvieron asociadas a mayores consumos de materia
seca. Sin embargo, en este caso la eficiencia de conversión fue igual en todas
las dietas evaluadas (6.9 kg de alimento por kg de GPV). |
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Qué respuesta productiva se puede esperar
Como se vio en el trabajo anterior, tan importante como una
adecuada suplementación proteica es el nivel energético de la dieta. Como en
este tipo de dietas el principal componente es el silaje de maíz, su calidad
será el principal determinante de la productividad que se obtenga en un
encierre. Los principales determinantes de la calidad del silaje de maíz son su
contenido de fibra (FDN) y almidón. Evidentemente, su importancia disminuye en
la medida que la participación del silaje de maíz en la dieta total decrece. A
continuación se comentarán los resultados obtenidos en la EEA Balcarce en tres
años de encierre, donde se utilizó el mismo tipo de dieta, silaje de maíz y
harina de girasol hasta alcanzar un 14% de PB en la dieta. Las proporciones
resultantes de silaje de maíz en las dietas se encontraron entre el 70 y 80% de
la MS total.
Como es de esperar la calidad del silaje no es igual todos
los años, la misma depende en gran medida del híbrido de maíz utilizado, de las
condiciones ambientales durante el ciclo del cultivo y del momento en que se
haya realizado el corte para la confección del silaje. En la tabla 2 se
presentan las características químicas de los silajes obtenidos en tres años
diferentes (‘96, ‘97 y ‘98) y las características productivas logradas con
ellos. En los primeros dos años (’96-’97) la digestibilidad in vitro fue
similar, pero el contenido de almidón fue un 22% inferior y el de FDN un 12%
superior en el silaje del ´96 con respecto al de 1997. A nivel productivo, esto
se tradujo en GPV levemente superiores en el ´96 (7.7%) y tasas de engrasamiento
(TE) significativamente inferiores (25%) con respecto a las obtenidas en el ´97.
Esta diferencia en la tasa de engrasamiento se debería principalmente a la
diferencia en el contenido de almidón de los silajes. Por su parte, el silaje de
1998 al tener menor digestibilidad, pero principalmente menor nivel de almidón y
mayor de fibra que el promedio de los tres años (3, 41 y 12%, respectivamente)
generó respuestas productivas bastante inferiores. La GPV disminuyó un 14%
respecto a la media de los tres años y la TE un 23%. Si se lo compara con el
silaje utilizado en el ciclo ´97 se observa que el mayor impacto se da en la TE.
En este caso la diferencia de TE es del 40% y al de GPV se mantiene en 15%. Esta
disminución de la TE tiene un efecto importante en el tiempo de engorde, dado
que la terminación de los animales esta dada por la cantidad de grasa acumulada.
Por ejemplo, en 1998 los animales debieron permanecer en engorde durante 236
días para acumular 3.4 mm de grasa dorsal, mientras en los años ’96 y ’97
permanecieron sólo 167 y 186 días para acumular 4.0 y 4.9 mm de grasa dorsal,
respectivamente.
Tabla 2. Respuesta animal en distintos años a una dieta similar de
silaje de maíz (70-80%) y harina de girasol. |
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1996 |
1997 |
1998 |
Media |
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Características del silaje de maíz |
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Materia seca, % |
32.0 |
31.9 |
32.5 |
32.1 |
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% de la materia seca |
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Digestibilidad de MS |
65.5 |
64.4 |
62.1 |
64.0 |
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Almidón |
15.8 |
20.2 |
8.9 |
15.0 |
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Fibra detergente neutro, %FDN |
47.0 |
41.9 |
53.2 |
47.4 |
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Peso, kg |
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Inicial |
163 |
226 |
152 |
180 |
|
Final |
325 |
392 |
334 |
350 |
|
GPV, kg/an/día |
0.98 |
0.91 |
0.77 |
0.89 |
|
Días de engorde |
167 |
186 |
236 |
196 |
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Espesor de grasa dorsal, mm |
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Inicial |
2.16 |
3.17 |
2.64 |
2.66 |
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Final |
6.13 |
8.04 |
6.00 |
6.72 |
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TE, mm/30 días |
0.54 |
0.72 |
0.43 |
0.56 |
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Consumo de materia seca, kg |
6.8 |
8.7 |
7.9 |
7.8 |
|
Conversión |
7.0 |
9.2 |
9.8 |
8.7 |
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Es de destacar que con una dieta simple (silaje de maíz y
harina de girasol) ofrecida una sola vez al día se puede lograr fácilmente los
900 g/d de ganancia de peso siempre que se cuente con un silaje de mediana a
buena calidad y que el tiempo total de engorde va estar en función del contenido
de almidón (grano) que tenga el silaje. Si bien existen otros factores (clima,
tipo y estado de animales) que afectan las variables productivas (GPV, TE) entre
ciclos de engorde, en la presente sección se buscó reflejar la gran importancia
que tiene la calidad del silaje.
¿Qué sucede si se incrementa la proporción de grano en la dieta?
El nivel de almidón que tenga el silaje de maíz en cierta
forma define la TE que se va a lograr durante el encierre y, en menor medida, la
GPV. Sin embargo, no en todos los años se puede lograr un silaje adecuado para
asegurar la terminación de los animales en tiempo y forma. En estos casos, y en
aquellos donde se requiera acelerar el engorde de los novillos, se cuenta con la
posibilidad de adicionar grano de maíz a la dieta base (silaje de planta entera
de maíz y harina de girasol). En el año 2000 se realizó un trabajo donde se
comparó la dieta base (0% grano) con una dieta donde se sustituyó el 45% de la
materia seca del silaje por grano de maíz (45% grano). El silaje de maíz
utilizado durante este trabajo fue de muy buena calidad (MS, 35%; DIVMS, 70%;
almidón, 23%; FDN, 42%); por su composición química se lo puede considerar
levemente superior en calidad al utilizado en 1997 (tabla 2).
Tabla 3. Sustitución de silaje de maíz por grano de maíz en la dieta
de novillos en engorde a corral |
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0% grano |
45% grano |
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Peso, kg |
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Inicial |
153 |
154 |
|
Final |
342 |
290 |
|
GPV, kg/d |
0.90 |
0.88 |
|
Espesor final de grasa dorsal, mm |
6.96 |
6.41 |
|
TE, mm/30 d |
0.69 |
0.84 |
|
Consumo |
|
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Kg MS/an/d |
8.6 |
6.3 |
|
McalEM/an/d |
20.2 |
16.9 |
|
Conversión |
|
|
|
Kg MS/an/d |
9.6 |
7 |
|
McalEM/an/d |
22.8 |
18.9 |
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Figura 2. |
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Como se puede ver en la tabla 3, el principal efecto de la
sustitución realizada es prácticamente el mismo que se obtiene cuando se
comparan silajes con distinto contenido de almidón (tabla 2). En ambos casos el
mayor efecto se da en la velocidad o tasa de engrasamiento. La incorporación de
45% de grano en la dieta no generó incrementos en la GPV, pero si en la TE. Esto
generó que los animales que recibían grano alcancen un buen grado de terminación
55 días antes que los que consumían la dieta sin grano. Como la GPV no varió
entre las dietas, el peso de faena de los animales que se faenaron antes fue
inferior.
Otro aspecto importante de la adición de grano a la dieta
es la disminución del consumo de materia seca. Al sustituir parte del silaje por
grano, como se incrementa la concentración energética de la dieta, el consumo de
materia seca disminuye (27%). Esto genera incrementos de la eficiencia de
conversión, y puede provocar que dietas más costosas por unidad de materia seca
($/kg MS) resulten igual o menos costosas por kg ganado ($/kg producido).
En la figura 2 se
presenta la evolución del espesor de grasa dorsal obtenida en un trabajo similar
al anterior, donde se incorporó un nivel intermedio de grano de maíz (20%). El
peso inicial de los novillos utilizados fue de 124 kg y de 335, 337 y 330 kg al
finalizar el período para las dietas con 0, 20 y 40% de grano, respectivamente.
Se observa como al incrementar la proporción de grano en la dieta se reduce el
tiempo necesario para alcanzar un buen grado de terminación. Al sustituir un 20%
de silaje por grano de maíz el tiempo de engorde se redujo en 52 días y al
reemplazar otro 20% el tiempo de engorde se redujo otros 52 días. |
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Según los ensayos de producción realizados en la EEA INTA
Balcarce, el impacto del procesado del grano de maíz, en dietas como las
descriptas hasta el momento, es variable. En un primer trabajo realizado con
terneros de 136 kg de peso inicial y con una dieta de 40% de grano de maíz ya
sea partido o entero no se encontraron diferencias en GPV ni en la TE durante
120 días de engorde. Iguales resultados se obtuvieron en otro trabajo utilizando
las mismas dietas pero con terneras de 151 kg de peso vivo al inicio. Sin
embargo, el efecto del procesado del grano sobre el consumo de materia seca y la
conversión son contradictorios. En el primer trabajo el grano entero generó
mayores consumos y menor eficiencia de conversión que el grano partido, mientras
que en el segundo sucedió lo contrario.
Cero heno, cero silaje
En Balcarce se partió de un dieta base de silaje de planta
entera de maíz y harina de girasol, que aseguraba poder terminar los novillos
con aproximadamente 6 mm de espesor de grasa dorsal en 190 días en promedio con
una GPV de 0.89 kg/d llevando los animales de 180 a 350 kg de peso vivo. En la
medida que se fue incorporando grano a la dieta el tiempo de engorde se redujo
como consecuencia de incrementos en la TE. En el año 2000 se realizó un trabajo
donde la dieta fue en base a grano de maíz entero y harina de girasol, más un
suplemento vitamínico mineral con monensina para el engorde de terneras y
novillos de terminación. Esta dieta mantiene la simplicidad de tener sólo dos
macro-componentes (grano de maíz entero y harina de girasol) y cuenta con la
ventaja respecto a la dieta a base de silaje de planta entera de maíz en que el
volumen que se debe manejar es significativamente inferior. La principal
desventaja es el menor margen de error al momento de ofrecer la ración. Errores
de manejo de la dieta pueden generar enfermedades metabólicas (acidosis), que en
casos extremos pueden provocar la muerte del animal. Se formularon dos dietas
con distinto nivel proteico según la categoría de los animales. Para las
terneras se formuló una dieta con 16% proteína (75% de grano de maíz y 25% de
harina de girasol) y de 13% para los novillos en terminación (84% y 16% de grano
de maíz y harina de girasol, respectivamente). En la tabla 4 se presentan los
resultados obtenidos.
Tabla 4. Respuesta productiva de terneras y novillos de terminación en
dietas sin la incorporación de fibra efectiva. |
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Terneras |
Novillos |
|
Peso, kg |
|
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|
Inicial |
161.1 |
363.9 |
|
Final |
237.0 |
449.5 |
|
GPV, kg/d |
1.135 |
1.296 |
|
Espesor final de grasa dorsal, mm |
5.28 |
7.81 |
|
TE, mm/30 días |
1.11 |
1.45 |
|
Consumo |
|
|
|
Kg/an/d |
4.90 |
8.42 |
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% PV |
2.46 |
2.03 |
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Conversión, kg/kg |
4.33 |
6.47 |
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Este tipo de dieta permite obtener de forma sencilla
animales terminados en poco tiempo (72 días de engorde), con niveles de consumo
de materia seca bajos y con muy buenas eficiencias de conversión. Estas, no son
muy diferentes a aquellas dietas logradas en sistemas de engorde con dietas
mucho más sofisticadas (más de cuatro componentes en la dieta, con dos o más
entregas diarias, etc).
Es de destacar que a pesar de ser una dieta con un 100% de
concentrados, y de haber sido ofrecida una sola vez por día, no se registró
ningún caso de acidosis.
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