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Setiembre-Octubre 2007

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La producción ganadera: ¿una lucha desigual?

Juan Carlos Tosi - Área Economía y Sociología Rural, INTA EEA Balcarce

  
Dentro de la heterogeneidad de sistemas productivos que encontramos en la región se analizan distintas alternativas de producción que permitan incrementar el beneficio económico y financiero de las actividades ganaderas, aminorando el impacto del riesgo sobre la sustentabilidad.
 
   

Tomando la Cuenca del Salado y la zona mixta del Sudeste de la provincia de Buenos Aires, a partir de la información censal disponible (CNA 2002), de los principales Sistemas de Producción, de acuerdo a la relación entre superficie dedicada a agricultura y ganadería en cada explotación, mas del 70% hacen agricultura y ganadería en diversa proporción, cerca del 20% hacen sólo ganadería y cerca del 6% solo actividades agrícolas, lo que demuestra la importancia de analizar las actividades ganaderas dentro del contexto del sistema de producción en su conjunto.

Es sabido que la mayoría de los productores agropecuarios toman decisiones sobre la base de las señales de precios de mercado. A mediados de los '90 éstas fueron más favorables para las actividades agrícolas, ocasionando una disminución y relocalización geográfica de las existencias ganaderas, a costa de un marcado avance de la superficie sembrada con agricultura.

Ello se debió a los cambios en los diferenciales de márgenes brutos de producción de granos y de ganadería. El aumento de los precios internacionales de los commodities agrícolas a mediados de los '90 y el cambio tecnológico que implicó, por ejemplo, la siembra directa, modificaron el negocio agrícola, haciéndolo más atractivo que el ganadero. Lo mismo se puede concluir para el período 2002-2004. Con precios agrícolas fijados en dólares y el precio de la hacienda en pesos, una devaluación ó apreciación de la divisa y/o cambios en los precios internacionales que afecten los precios internos de los primeros, modifica sustancialmente la rentabilidad relativa y las decisiones de producción en cada explotación.

En lo que habitualmente se denominaban empresas mixtas, donde existía una rotación agrícola ganadera, la presión por aumentar la superficie con cultivos, en la mayoría de los casos confinó a la ganadería en los suelos de menor aptitud, transformándose actividades que son competitivas entre sí, que coexisten en la misma explotación. Luego de la experiencia de los ‘80, con una gran descapitalización en hacienda, el rodeo bovino además de actividad productiva tomó el rol de reserva de capital, sobre todo en períodos de crisis institucional, política y macroeconómica, como fueron 1989 y 2002, en que la hacienda funcionó como un bien de capital y no se observó una retracción de las existencias bovinas a pesar de que el atractivo del negocio se reducía con relación a la actividad agrícola.

Esta lucha desigual ha incidido sobre dos actividades desarrolladas en nuestra zona: la concentración de la Cría en los sistemas ganaderos y del Ciclo Completo, actividad predominante en los sistemas mixtos, ya que a partir del uso de la superficie con aptitud ganadera, el uso de rastrojos y algo de suelo agrícola permite desarrollar una actividad que posibilita conservar el capital hacienda y contribuir a los resultados económicos.

Hoy en día es frecuente escuchar que el desaliento por los bajos precios de la hacienda lleva a una caída de la aplicación de tecnología.

Es indiscutible la relevancia de los precios de los productos en la determinación de los resultados del negocio agropecuario y por ende en las decisiones de producción.

Además de los aspectos tecnológicos y comerciales, la rentabilidad del negocio agropecuario está definida por los niveles de ingresos y egresos. Conociendo las relaciones técnicas del proceso de producción y precios de los insumos, servicios, y gastos fijos, se puede estimar la estructura de costos, mientras que los ingresos estarán determinados por el valor que se obtenga de la producción en el mercado.

Si bien hay variaciones en los valores del producto y en los precios de los insumos y demás gastos relacionados, una variación en el precio del producto final incide directamente en el resultado del productor, y por lo general– los precios de los productos agropecuarios se encuentran sometidos a variaciones mucho mayores que las de los costos de los insumos y demás gastos de producción.

De esta forma, se observa una mayor sensibilidad de la rentabilidad a la variación del precio de los productos, lo que conforma un elemento de gran importancia en la toma de decisiones dado el riesgo asociado a la variabilidad de las cotizaciones (menos previsible y menos manejable por parte del productor).

Pero, considerando la variabilidad que presentan los mercados de la carne, la adopción de tecnología no puede estar condicionada por los precios presentes en una coyuntura determinada, por lo cual es necesario para su evaluación económica poder analizarlo para el mediano-largo plazo.

La restricción a las exportaciones y la implementación de los precios de referencia, como intento para enfriar los precios internos de la economía, en Abril de 2006, produjo una caída en los precios de la carne que llega, con algunas variaciones, hasta la actualidad. Para ver el comportamiento de los precios de los principales productos de las actividades, se muestran, para el caso de la cría con venta al destete la evolución mensual, a partir de Enero de 2005, de los precios del ternero en remate feria y de la vaca de refugo, mientras que en el caso de la invernada el precio del novillo en Liniers.

Con el fin de obtener valores que puedan ser comparables en el período considerado, a partir de los precios corrientes mensuales se calcularon los precios a valores constantes, a efectos de quitar el efecto de la inflación y evaluar los indicadores considerando la capacidad de compra del mismo conjunto de insumos y productos ofrecidos en el mercado interno, actualizándolos por el Índice de Precios Internos al por Mayor – (IPIM) a Setiembre de 2007, y así poder calcular su promedio.

En las figuras 1 a 4 se muestra el comportamiento mensual de los precios para las principales categorías vendidas en ambas actividades, como también en la línea recta, el precio promedio para el período considerado. Además del precio del ternero y del novillo, se incluye el precio de la vaca descarte, ya que representa entre el 30 y 40 % de los kg vendidos en cría y entre el 22 % y 24% en el ciclo completo.

 

 
   

Figura 1: Evolución mensual del precio del kg. de ternero en pesos constantes.
 
   

Figura 2: Evolución mensual del precio del kg. de vaca regular en pesos constantes.
 
   

Figura 3: Evolución mensual del precio del kg. de vaca conserva buena en pesos constantes.
 
   

Figura 4: Evolución mensual del precio del kg. de novillo en pesos constantes.
 
   

Como se puede observar en las figuras presentadas, el impacto sobre los precios de las medidas tomadas en Abril de 2006 fue mayor en los productos de la cría, que presentaron valores más bajos con respecto al promedio, y si bien en los últimos meses muestran una ligera recuperación, continúan por debajo, mientras que el precio del novillo se está acercando al precio promedio del período considerado.

RESULTADOS ECONÓMICOS

A continuación se estimaron para ambas actividades – Cría con venta al destete y Ciclo completo) los resultados económicos, para ver el impacto de la caída de precios sobre el cambio tecnológico. Para ello se consideran dos niveles tecnológicos encontrados en la actualidad, un nivel “medio” (tecnología más frecuente) y un nivel “alto” (casos de tecnología con mayor productividad).

Como se vio al analizar la evolución de precios, la variabilidad de los resultados en cada actividad ganadera estará definida al momento de cerrar el negocio. Por ello se calcularon los resultados de las alternativas utilizando los precios de la carne para cada categoría vendida y de los insumos y servicios con precios vigentes en la zona para el mes de Setiembre de 2007.

SISTEMA GANADERO PURO: Actividad Cría con venta al destete

Además de la incorporación de pasturas, la oferta forrajera aumenta por el mayor uso de reservas forrajeras, lo que va acompañado por el incremento en la eficiencia de pastoreo que permite el aumento de la carga.

 

 
   

Cuadro 1: Cría: Composición de los recursos forrajeros

(% de superficie efectiva ocupada)

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Avena pastoreo

5%

5%

Pastura Loma

15%

15%

CN media loma

15%

2%

Pastura media loma

 

13%

CN bajo dulce

45%

45%

Pastura bajo salado

 

15%

CN bajo salado

20%

5%

 

 
   

El nivel de intensificación implica un aumento del 74% en la producción de carne, determinado por el aumento de la carga (27%) y por la mejora de los índices reproductivos.

 
   

Cuadro 2: Cría: Indicadores Productivos

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Producción de carne (kg/ha ganadera)

91

158

Carga animal (E.V./ha/año)

0,77

0,98

 

 
   

Los ingresos se incrementan en un 90%, por la mayor cantidad de kg. vendidos y el mejor precio promedio obtenido por disminuir la proporción de kg. de refugo, como se ve en la composición de las ventas.

 
   

Cuadro 3: Cría: Ingresos en $/ha y %

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Venta terneras

41

20%

121

32%

Venta terneros

110

54%

193

50%

Venta refugo

51

25%

70

18%

Total Ingresos

202

100%

383

100%

 

 
   

En el caso de los costos directos, estos se incrementan en un 117%, sobre todo en los gastos en sanidad, amortizaciones de pasturas, mayor confección de reservas forrajeras (rollos) y los gastos de comercialización.

 
   

Cuadro 4: Cría: Costos directos en $/ha y %

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Sanidad

6

7,3%

38

19,9%

Verdeos

14

15,3%

14

7,1%

Renovación pastura

13

14,7%

35

18,1%

Rollos

14

15,2%

43

22,2%

Mano de obra

6

6,7%

9

4,6%

Gastos comercialización

17

19,2%

32

16,5%

Compra de hacienda

19

21,5%

23

11,7%

Total Costos

89

100,0%

193

100,0%

 

 
   

Esto determina que el aumento Margen Bruto sea del 68%, pero cuando se descuentan los gastos de estructuras y amortizaciones de mejoras (Costos indirectos), el Ingreso Neto aumenta por encima del 100 %. Al estimar el precio de indiferencia – aquel que alcanza para pagar tanto los costos directos e indirectos- se observa que el aumento en la productividad física en mayor proporción que el incremento de los costos aumenta levemente la competitividad de la actividad, ya que reduce el costo medio de producción. (Precio de indiferencia)

 
   

Cuadro 5: Cría: Indicadores Económicos

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Variac

Margen Bruto ($/ha)

113

190

68 %

Ingreso Neto ($/ha)

43

110

156 %

Precio de Indiferencia ($/kg)

1,74

1,72

- 1,2 %

Precio promedio de venta ($/kg)

2,14

2,36

10 %

 

 
   

Desde lo económico, tomando el Ingreso Neto anual (medida de resultado apropiado cuando se quiere evaluar la viabilidad de la empresa en el mediano y largo plazo) que nos indica el monto disponible por el productor para dedicar a gastos de consumo (retiros), mantener la empresa en producción y reponer el capital que se deprecia, se muestra la conveniencia económica de la intensificación mediante la incorporación de tecnología.

En general, dadas las pocas opciones productivas propias de la zona donde de lleva a cabo esta actividad, tomando precios históricamente deprimidos, llevan a considerar como una alternativa substancial, para mejorar los resultados económicos, es la intensificación de la producción. Para un establecimiento promedio de la Cuenca, de aproximadamente 750 ha, con el nivel tecnológico medio el Ingreso Neto de 32.250 pesos anuales (2.687 mensuales) puede pasar con el cambio del nivel tecnológico a $ 82.500 al año ($6.900 al mes). Si bien no existe competencia directa por el uso del suelo por parte de la agricultura, las vacas que son expulsadas de las zonas agrícolas se concentran en las zonas de aptitud ganadera, lo que implica de por si una intensificación en el uso del suelo. La pregunta a contestar es conocer si es rentable, cuya respuesta está en el análisis que debe hacer cada productor.

SISTEMA AGRÍCOLO GANADERO: Actividad Ciclo Completo (CC)

Al comparar los niveles tecnológicos, además de la incorporación de pasturas, la oferta forrajera aumenta ya que se duplica la superficie con verdeos, disminuyendo la proporción de rastrojos.

 

 
   

Cuadro 6: CC: Composición de los recursos forrajeros

(% de superficie efectiva ocupada)

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Avena pastoreo

20%

12%

Pastura Perenne

49%

41%

Rastrojo avena

2%

 

Verdeo Raigrás

 

12%

Rastrojo de trigo

25%

10%

Pastura base alfalfa

 

21%

Rastrojo de maíz

4%

3%

 

 
   

El nivel de intensificación implica un aumento del 45% en la producción de carne, determinado por el aumento de la carga (28%) y la mejora en la eficiencia de producción

 
   

Cuadro 7: CC: Indicadores Productivos

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Producción de carne (kg/ha ganadera)

140

203

Carga animal (E.V./ha/año)

1,04

1,33

 

 
   

Los ingresos se incrementan en un 35%, por la mayor cantidad de kg vendidos y la distinta proporción de cada categoría vendida.

 
   

Cuadro 8: CC: Ingresos en $/ha y %

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Venta vaquillonas

84

21%

112

22%

Venta novillos

232

61%

311

60%

Venta refugo

67

18%

94

18%

Total Ingresos

383

100%

518

100%

 

 
   

En el caso de los costos directos, estos se incrementan en un 66%, sobre todo en los gastos en verdeos, amortizaciones de pasturas, y los gastos de comercialización.

 
   

Cuadro 9: CC: Costos directos en $/ha y %

Nivel tecnológico

Medio

Alto

Sanidad

7

3,4%

10

3,0%

Verdeos

67

33,2%

169

50,4%

Renovación pastura

25

12,4%

56

16,7%

Suplementación maíz

47

23,1%

31

9,3%

Mano de obra

10

4,9%

6

1,9%

Gastos comercialización

31

15,5%