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¿Más terneros en menos hectáreas?

Ing. Agr. Juan Carlos Tosi - EEA Balcarce - INTA

Agosto 2004

Gráfico 1: Precio del kg de ternero a precios constantes de Julio de 2004

 

Introducción

Los cambios presentados en la producción agropecuaria durante la última década, y particularmente luego de la salida de la convertibilidad, determinaron un desplazamiento de la superficie ocupada por la ganadería para ser utilizada por la agricultura. En las explotaciones mixtas, la superficie ganadera se concentró en los suelos de poca o nula aptitud agrícola, produciéndose además una transferencia de animales hacia zonas típicamente ganaderas. A esto se suma que, en estas zonas tradicionalmente criadoras, se está tendiendo a una recría y/o invernada de la propia producción, lo que ocasiona un mayor aumento de la carga, donde los mejores potreros se destinan a la recría e invernada y el porcentaje de destete cae.

Dado que el stock vacuno no se ha reducido, si lo ha hecho la superficie destinada a la actividad cría, lo que determinó una alta concentración de vientres. La consecuencia esperable de persistir esta situación (sin cambios del nivel tecnológico) es la caída de la productividad de los rodeos, resultado de una carga excesiva que privilegia la tenencia y no la producción.

La ganadería argentina, en el corto o mediano plazo deberá competir con una demanda internacional de carnes que está en aumento, saliendo de una dependencia casi total del consumo interno. Un stock grande pero poco productivo determinará una oferta de ganado limitada, lo que dificultará poder responder a las perspectivas de incremento de demanda exportadora.

No faltan vientres, lo que falta son vacas que produzcan más terneros, principal cuello de botella para incrementar la producción, además del aumento del peso de faena.

Si no se mejora el manejo ganadero, principalmente sanidad y nutrición, todo incremento en el número de animales traerá aparejada una caída de similar magnitud en la productividad.

Pero además, es necesario que la intensificación de la cría, a partir de la inversión en pasturas y en tecnología, debe estar acompañada por una mejora de la rentabilidad, sostenible en el tiempo.

El propósito de este artículo es evaluar los aspectos económicos - financieros que implica el aumento de la productividad en la cría, a partir de mejoras en el manejo e inversiones productivas.

Sistema tradicional

Se tomó un sistema de cría característico de la zona. Si bien se analizó para una escala determinada, se presentan tanto los indicadores productivos como económicos por ha, dado que la propuesta puede ser aplicada para diferentes situaciones donde se desarrolla esta actividad.

Los recursos forrajeros con que cuenta son: 15 % de pastura perenne – base pasto ovillo, cebadilla, trébol rojo y trébol blanco; 5 % de verdeo de invierno (avena), mientras que el resto (80 %) corresponde a campo natural, lo que permite una receptividad anual de 0, 85 E.V./ ha / año, pero con marcados picos estacionales de producción de pasto.

La actividad desarrollada en este sistema es la cría vacuna con venta al destete. La base del rodeo son 0,50 vacas de cría por ha y 0,10 vaquillonas de primer servicio por ha, totalizando 0,60 vientres por ha. El requerimiento promedio anual del rodeo es de 0.70 E.V./ha/año. A excepción de las hembras que quedan como reposición (a los 27 meses), el resto del destete se vende con un peso en los machos de 175 kg promedio y las terneras con 170 kg. El refugo es vendido como conserva a 350 kg de promedio. El porcentaje de destete es de 70 % y la producción de carne de 87.5 kilogramos /ha /año.

A pesar de que la oferta forrajera promedio anual es mayor a los requerimientos, al considerar el balance estacional se producen importantes excedentes en primavera- verano, ya que la disponibilidad de forraje es limitante en otoño- invierno, dado que no se realizan las suficientes reservas forrajeras (rollos) que permitan su utilización.

Precios utilizados

Teniendo en cuenta que una alternativa de intensificación en cría implica una evolución a mediano plazo, para los precios de la hacienda se utilizó el promedio histórico mensual para cada año de los meses de Marzo, Abril y Mayo (MAM) para el período Enero 93 – Julio 2004, a precios constantes, actualizados por el IPIM a Julio de 2004. (Gráfico 1).

 
   

Como se puede observar, el precio promedio histórico es similar a los precios actuales, tanto para el ternero como para el resto de las categorías.

En el caso de las ventas de hacienda, se consideró la venta en estancia. En el caso de insumos y servicios se utilizaron precios vigentes en la zona para el mes de Julio de 2.004.

Tecnología aplicada

La alternativa de reconversión se basa en el ordenamiento del rodeo, y un plan sanitario que, además del tradicional, incluye vacunación contra campylobacter, queratoconjuntivitis - (IBR), aplicación de endectocidas, cobre inyectable, la selección y tacto preservicio de vaquillonas, diagnóstico de gestación, boqueo y edad de gestación de los vientres y un examen completo de aptitud reproductiva de los toros.

El aumento de la productividad se basa en el aumento de carga a partir de la incorporación de recursos forrajeros de mayor calidad en reemplazo del campo natural, como también un mejor aprovechamiento de los excedentes estacionales con la realización de mayor cantidad de reservas forrajeras (rollos).

Del total de recursos forrajeros, se mantiene un 15 % de pastura de pasto ovillo, cebadilla, trébol blanco y trébol rojo y el 5% de verdeo de invierno (avena), y se incorpora un 13 % de pastura de festuca, raigrás perenne, trébol rojo y trébol blanco y 15 % de pastura de agropiro y lotus tenuis, mientras que el 52 % restante corresponde al campo natural. El manejo del forraje tiende a ser más eficiente en la utilización del campo natural y las pasturas, mediante descansos, uso del alambrado eléctrico y cortes de limpieza. En lo referente al manejo ganadero se propone el ordenamiento del rodeo, a lo que se agrega la implementación del entore de vaquillonas a los 15 meses.

En general, los aumentos de los resultados económicos se corresponden con el aumento de la producción. Si bien esto ocurre cuando se implementan tecnologías puntuales, el mayor impacto se da cuando se hacen en conjunto. La intensificación de la producción, de acuerdo a la tecnología incorporada en cada caso, puede aumentar los costos directos de producción, pero es importante analizar el impacto sobre los kilos producidos, lo que se ve reflejado en el costo por kg. La eficiencia de la intensificación en el mejorado se observa al producir un Kg. de carne (promedio de todas las categorías) a un costo de 0.94 centavos, en comparación de los 1.03 centavos del modelo tradicional.

Evolución de un sistema tradicional al mejorado

Una cuestión fundamental es analizar cómo se puede llegar de un sistema tradicional a un sistema mejorado. La transición debe ser además de técnica, financieramente posible. Lo que implica la necesidad de realizar una programación del sistema de cría, en este caso a 10 años, analizando la evolución productiva, económica y financiera a través del tiempo, para evaluar la factibilidad de la intensificación. A continuación se presenta, como ejemplo, una alternativa de transición para pasar de un modelo tradicional a uno mejorado.

Se consideró la incorporación gradual de pasturas, pues la concentración en un momento determinado produciría una brusca disminución de la oferta forrajera, ya que desde la implantación hasta que comienza la producción de las mismas transcurren más de seis meses.

En base a la oferta disponible, se realizaron sucesivas aproximaciones para permitir el mejor aprovechamiento del forraje, mediante el aumento de la carga en base a la retención de vientres.

Definida la evolución del rodeo, se cuenta con la información de número y peso de las categorías vendidas, compradas, los gastos en sanidad, los gastos en alimentación (conservación de pasturas y confección de reservas forrajeras). En base a ello se calculan los resultados físicos, como la carga animal y la producción de carne.

Inversiones

La alternativa propuesta requiere realizar inversiones productivas que permitan alcanzar los resultados esperados para el año 10 (Mejorado), el cual presenta una situación productiva estabilizada. Dentro de ellas se consideró la implantación de pasturas para los distintos tipos de suelo. Las pasturas a implantar representan un 28 % de la superficie, y considerando la pastura existente la superficie total con pasturas ocupan el 43 % de la superficie del sistema. En el caso pastura de pasto ovillo, cebadilla, trébol blanco y trébol rojo, se considera la renovación a partir del cuarto año. Existe además una inversión por la retención de vientres que si bien no implica un desembolso en efectivo, se refleja en el flujo financiero como un ingreso efectivo que deja de percibirse.

 
   

En los cuadros siguientes se describe el detalle de los costos de las inversiones.

 
   

Implantación de Pasturas (ha)

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

Año 9

Mejorado

$ / ha /año

 

 

25

64

31

 

 

 

50

 

Retención de Vientres (cabezas)

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

Año 9

Mejorado

$ / ha /año

13

8

9

13

11

15

4

2

2

-

 

 
   

Las inversiones y renovación en pasturas implican un desembolso de 170 pesos / ha en los 10 años. Dentro del costo de las pasturas está incluida la fertilización en la implantación.

El efectivo dejado de percibir por la retención de vientres es, en promedio anual, de 12 pesos por ha, para los años 1º al 6º , disminuyendo a medida que se estabiliza el rodeo.

EVOLUCIÓN DE LOS INDICADORES TÉCNICOS

 

 
   

 

Tradicional

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

Año 9

Mejorado

Destete (%)

70

72

74

76

78

79

81

83

85

85

85

Carga EV/ha

0,72

0,75

0,79

0,82

0,86

0,89

0,93

0,96

0,97

0,97

0,97

Producción de carne kg./ha/año

87,5

91,7

106,9

121,1

132,3

140,0

148,0

150,0

150,0

150,0

150,3

Vientres en servicio (cabezas / ha)

0,60

0,60

0,73

0,75

0,77

0,81

0,84

0,88

0,88

0,88

0,88

Venta del destete (cabezas / ha)

0,32

0,29

0,30

0,40

0,41

0,44

0,46

0,55

0,63

0,65

0,65

 

 
   

La implementación del plan considerado permite un incremento del porcentaje de destete del 21% y un aumento de la carga del 35%. La cantidad de vientres es un 47% superior, y la cantidad de terneros y terneras destinadas a la venta se duplica.

A partir de la información productiva se estimaron los resultados económicos y financieros.

EVOLUCIÓN DE LOS RESULTADOS ECONÓMICOS (En $ / ha)

 

 
   

 

Tradicional

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

Año 9

Mejorado

Margen Bruto / ha

100

89

91

128

132

138

143

157

162

160

160

Resultado operativo

59

47

50

87

91

97

101

115

120

118

119

 

 
   

El margen bruto se aumenta un 60% y el resultado operativo, al mantenerse los gastos de estructura en valores similares prácticamente se duplica.

EVOLUCIÓN DE LOS RESULTADOS FINANCIEROS

En los financieros se tomaron los ingresos por ventas, los gastos de sanidad, alimentación, los gastos de estructura y las inversiones en pasturas, obteniendo el resultado financiero de la explotación.

Flujo financiero anual de la explotación (En $ / ha)

 
   

 

Tradicional

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

Año 9

Mejorado

Ingresos por venta

143

132

144

178

187

199

208

230

247

254

254

Gastos

74

90

92

97

106

109

117

115

115

116

116

Inversiones

0

0

0

25

64

31

0

0

0

50

0

Resultado Financiero

69

42

52

56

17

60

91

115

132

89

137

 

 

Gráfico 2: Evolución del Resultado operativo y del Resultado financiero anual (En $ / ha)

 

 

Durante la transición se produce un desfasaje entre los resultados económicos y los resultados financieros, dada la necesidad de pagar las inversiones productivas. A partir de la estabilización del planteo del modelo mejorado, el flujo financiero anual supera el resultado financiero del modelo tradicional. (Gráfico 2)

CONCLUSIONES

  • Los resultados obtenidos muestran que la intensificación de la cría, a partir de la inversión en pasturas y en tecnología, está acompañada por una mejora de los resultados económicos, lo cual muestra que es factible producir más terneros con el stock de vientres actual con menor superficie, o con la misma incluso aumentar el número de vientres, dicho de otra manera, que la concentración de vientres no implica necesariamente una caída en la productividad.

 

  • Pero la viabilidad del planteo analizado requiere tener en cuenta la situación financiera en cada caso particular, puesto que en última instancia, el flujo financiero es el elemento determinante de toda reconversión que implique acceder a inversiones productivas.

 

  • Para la alternativa mejorada, la retención de vientres y la implantación de pasturas determinan resultados financieros menores en los primeros años que los obtenidos en el modelo tradicional. A partir del año 5 los valores se recuperan. Dependerá del manejo financiero del productor decidir cuál es la mejor forma de llevar a cabo la propuesta.

 

  • El objetivo de realizar una inversión productiva es aumentar la producción y el nivel de ingresos. El flujo financiero es el resultado que permite analizar la posibilidad del desembolso para inversiones, y el ingreso adicional que se origina. Del balance entre lo que “cuesta” y lo que se “gana” se puede ver la conveniencia o no de la inversión, y considerar alternativas de financiamiento que permitan llevarla a cabo.

 

  • De mantenerse las relaciones de precios actuales, están dadas las condiciones para que el número de terneros producidos no se transforme en una limitante para el desarrollo de la ganadería en la zona.

 

 
       
       
 

 

 

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