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El concepto tradicional de agricultura ha estado
ligado, casi exclusivamente, a la obtención de producciones de alto rendimiento, sin
tener en cuenta criterios que no fueran los exclusivamente económicos. El desarrollo de
este modelo de agricultura ha traído consigo la aparición de importantes problemas
medioambientales, los cuales es preciso controlar.
Hoy en día, las modificaciones en los hábitos del
consumidor juegan un papel preponderante en el incremento de la rentabilidad de la empresa
agrícola, ya que éstas deben asegurar no solo la calidad del producto ofrecido,
generalmente dada por la textura, color y sabor; también deberá tener en cuenta su
influencia o modificaciones en el ambiente y en la salud humana, para lo cual la carencia
o bajo nivel de residuo tóxico es relevante para obtener productos inocuos.
La obtención de productos de alta calidad, hoy
día está asociada a medios de producción respetuosos con el ambiente, que minimizan el
uso de productos químicos y utilizan técnicas conservacionistas como el manejo
integrado.
Surge entonces la Producción Integrada,
garantizando la calidad del producto, del ambiente y brinda información al consumidor.
La producción integrada (P.I.) se define como un
sistema productivo que, a través de protocolos o manuales confeccionados bajo normas
nacionales e internacionales, brinda pautas de manejo e información al productor y es
donde los métodos biológicos, culturales, químicos y demás técnicas son
cuidadosamente elegidos y equilibrados.
El Estado, quien actúa en forma conjunta con
instituciones privadas autorizadas oficialmente para otorgar certificación, emite un
certificado de calidad controlada, a través de una Marca
Regional, que le garantiza a los consumidores la calidad, sanidad y origen
ambientalmente amigable del producto.
La P.I. tiene su origen
en la protección integrada de los cultivos frente a las plagas, como respuesta al uso
masivo de plaguicidas de síntesis, la faceta más agresiva de la agricultura tradicional.
La Organización Internacional de Lucha Biológica e Integrada (O.I.L.B.) es, desde 1977,
la entidad con mayor autoridad en el ámbito internacional y es quien norma las pautas
generales para este tipo de producción.
El productor que manifiesta participar en un
programa de P.I. se compromete a obtener su producción de acuerdo a los protocolos o
manuales específicos para esa producción elaborados para cada campaña productiva.
Los objetivos de la P.I. son mejorar e identificar
el nivel de calidad del producto para permitir que se mantengan y crezcan las
exportaciones, asegurar la presencia de la producción regional en los mercados más
exigentes y consolidar una imagen país-región positiva respecto a la
salud humana y el medio ambiente.
Preservar los recursos naturales de un país y la
salud de sus habitantes, es tarea de todos los actores sociales comprometidos en los
diferentes eslabones de una cadena de producción y es a través de la P. I. que podemos
asegurar, el desarrollo sustentable de una región preservando además, sistemas de
producción ecocompatibles.
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