Introducción
Este trabajo tiene como objetivo analizar desde el punto de vista
económico los resultados factibles de obtenerse para la próxima campaña
triguera.
Para este análisis, se definieron distintas modalidades de producción
con diferentes niveles de uso de insumos y prácticas culturales tomando
como principales prácticas la labranza convencional y Siembra directa,
considerando como antecesores a los cultivos de soja o girasol, y maíz. (Tabla
1)
Si bien en la actualidad las condiciones macroeconómicas están más
definidas que las dadas durante la estimación realizada para la campaña
anterior, cabe comentar que el nivel de incertidumbre para el mediano
plazo presenta un grado de volatilidad significativo, relacionado con el
contexto político actual, tanto nacional como internacional, que en
función de cómo se definan, podrían definir algunas circunstancias que
afectarían los resultados al momento de cerrarse el negocio.
Entre ellas podemos nombrar en primer lugar el valor de la divisa dado
que, si bien, en el momento en que se realizó este análisis, se encuentra
con tendencia descendente, resulta muy difícil estimar un piso en su
cotización. La cotización promedio para el mes de marzo del dólar de
Referencia del BCRA fue de 3,073 $, mientras quealgunas estimaciones
plantean que el dólar de equilibrio se encontraría en un valor entre 2,65
o 2,80 pesos. Sin embargo, las cotizaciones del dólar futuro indican una
cotización para el mes de agosto de 3,15 pesos por u$s. Por ello, en este
trabajo se tomó un dólar de $ 3,0. Un comentario aparte corresponde a los
resultados de las elecciones nacionales del 27 de Abril, ya que de acuerdo
a que candidato resulte electo, la política económica que implemente
tendrá efectos distintos en las variables macroeconómicas.
Otro componente es el conflicto armado en Irak, ya que dependiendo de
su evolución, en el mediano plazo podría afectar el precio del petróleo y
por ende el precio del gasoil, aunque a corto plazo el mercado interno de
los combustibles se mantiene estable debido al convenio que realizó el
gobierno con las petroleras.
Otro elemento de incertidumbre lo constituye el precio del producto. Si
bien el promedio de Marzo de las cotizaciones del Mercado a Término de
Buenos Aires para la posición Enero 2.004 indican un precio de 105,26
dólares por tonelada, en los últimos días del mes este valor cayó a 101
u$s/tn, aunque a principio de Abril tuvo un leve repunte. Debido a ello se
tomó una cotización de 100 u$s / tn, lo que da un precio de 300 pesos por
tonelada.
Se calcularon los indicadores económicos considerando tres escenarios
posibles, con el objeto de estimar las variaciones que podrían presentarse
en los resultados a cosecha para cada alternativa productiva, variando el
valor del Ingreso Bruto en un 20 % por encima y por debajo del calculado
para un precio de 300 $/tn, incluyendo de este modo las posibles
variaciones tanto del tipo de cambio como del precio esperado a cosecha.
Para valorizar los costos se utilizaron los precios vigentes en abril
de 2.003. tanto para las labores (se consideró un precio de la arada con
maquinaria contratada de 45 $/ha) como los gastos de cosecha, gastos de
comercialización y fletes. Los precios de los insumos (agroquímicos y
fertilizantes) se tomaron a valor dólar con la cotización de 3 $.
Se estimó para cada escenario y para cada una de las alternativas
productivas consideradas el Ingreso en Chacra, los Costos Directos, el
Margen bruto, el Rendimiento de indiferencia y el Retorno por peso
gastado.
Análisis y consideraciones
A modo de resumen se presentan en la figura
1 y figura 2, los gráficos con
los resultados de costos, márgenes, rendimiento de indiferencia y retorno
por peso gastado correspondientes a dichas alternativas. Del análisis
surgen algunas consideraciones que parecen razonables de tener en cuenta
al momento de definir la tecnología a emplear.
Con referencia a la comparación de los indicadores económicos entre
siembra directa y labranza convencional, se puede apreciar que existe una
relativa similitud en los resultados para paquetes tecnológicos con
niveles de intensidad de uso de insumos similares cuando los antecesores
son girasol o soja. Para el caso de antecesor maíz los resultados
económicos en siembra directa, son significativamente menores a los
esperados en convencional, debido fundamentalmente a las dificultades
agronómicas que se tiene para lograr implantar adecuadamente el trigo en
siembra directa sobre los rastrojos voluminosos de ese antecesor, lo cual
repercute considerablemente en los rendimientos esperados.
Cuando tratamos de cuantificar la conveniencia de intensificar los
modelos de producción dentro de un mismo sistema, vemos que al pasar de un
nivel bajo de uso de tecnología a uno medio en convencional, el margen
Bruto crece un 33%, mientras que al pasar de un nivel medio a uno alto el
margen crece un 47%. Para siembra directa al pasar de un nivel medio a uno
alto de producción el margen se incrementa en un 38%. De este análisis
surge que sin duda la tecnología propuesta para la intensificación de los
sistemas de producción tiene la productividad suficiente para justificar
su implementación, teniendo en cuenta que los retornos por peso gastado no
presentan diferencias significativas.
Del análisis de los costos de implantación y protección, para el tipo
de cambio y precio del gasoil actuales, comparando iguales niveles
tecnológicos, vemos que no existen grandes diferencias entre los sistemas
de labranza convencional y directa.
Si se observa que los fertilizantes fosforados y nitrogenados tienen la
mayor importancia relativa representando entre un 23 y un 41%
aproximadamente de los costos directos, según la modalidad de producción y
la intensidad de uso de los recursos propuesta (Figura
3). Por ello el uso
eficiente de este recurso resulta clave en el resultado final de la
actividad.
De los indicadores que surgen al hacer variar los ingresos se puede
decir que, es preocupante el nivel de rinde de indiferencia que se tiene
ante variaciones de ingresos un 20% menores al de referencia, sobre todo
para planteos tecnológicos medios o bajos. Habría que considerar que en
niveles de precios un 20% menores a los actuales estaría el promedio del
mercado internacional de los últimos años.
Conclusiones
Al realizar este trabajo, nos encontramos en un momento donde los
productores definen la escala de su explotación, y observamos que muchos
inversores extra sectoriales, basados en la fuerte difusión mediática
acerca de la buena rentabilidad del campo, presionan los alquileres a la
suba. Este análisis debería darnos una idea de cuales serían los valores
de alquiler a pagar para cada sistema de producción elegido, sus
rendimientos y los precio esperados.
Es necesario resaltar que los indicadores económicos obtenidos para el
escenario considerado en este trabajo, resultan favorables a la
incorporación de tecnología, pero representan solamente un elemento más a
tener en cuenta en la toma de decisiones, por cuanto otros aspectos, como
la situación financiera de cada productor, son determinantes para la
adopción de paquetes que impliquen comprometer una mayor cantidad de
dinero.
Tabla 1: TRIGO - Modalidades de Producción
Labranza convencional
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