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Quiroz, F., Troglia, C. y Escande, A. UIB (EEA-INTA Balcarce,
UNMdP)
Agosto 2004
Los primeros trabajos argentinos de mejoramiento para
incorporar resistencia genética ante enfermedades del girasol datan de 1953 y
fueron llevados a cabo en la EEA INTA Pergamino. Estos trabajos incorporaron al
germoplasma desarrollado en el país fuentes de resistencia a la roya negra (Puccinia
helianhi) (Vázquez, 2002). A partir de allí y hasta hoy, son muchos los trabajos
orientados a obtener fuentes de resistencia ante las principales enfermedades
del girasol. Con la aparición de los primeros híbridos comerciales se
intensificó el trabajo de mejoramiento del cultivo y esto generó mejoras
sustanciales en la sanidad de la especie.
Actualmente se cuenta con un grupo
importante de híbridos recomendados por su elevado nivel de resistencia a
enfermedades y esto hace que el girasol haya mejorado sustancialmente su
seguridad. Es necesario que el asesor y el productor puedan conocer
fehacientemente el comportamiento de cada cultivar, ya que con la elección de la
semilla no sólo se está definiendo el potencial de rendimiento (grano y aceite),
el ciclo y la estructura de planta, sino también el comportamiento sanitario del
cultivo. Cada año, en la Red Nacional de Ensayos de Cultivares Comerciales de
Girasol que conduce el INTA, se evalúan más de 70 híbridos comerciales en las
diferentes zonas de producción. Actualmente la red consta de 36 ensayos
distribuidos desde Saenz Peña (Chaco) hasta Ascasubi (sur de Buenos Aires),
abarcando a todas las zonas productoras del cultivo. Sobre estos ensayos además
de evaluar caracteres fenológicos, rendimiento y contenido de aceite también se
evalúa el comportamiento sanitario de los cultivares ante las enfermedades que
se presentan naturalmente en el cultivo. También esta información es
complementada con ensayos de inoculación asistida para evaluar el comportamiento
de los híbridos ante la podredumbre húmeda del capítulo (Sclerotinia
sclerotiorum).
La mayoría de los causantes de enfermedades del girasol son
hongos y en muy pocos casos bacterias o virus, pero son pocos los patógenos que
pueden comprometer el rendimiento del cultivo. Actualmente, las principales
enfermedades del girasol en la Argentina son debidas a hongos: marchitez y
secado anticipado ocasionada por Verticillium dahliae, la podredumbre húmeda del
capítulo por Sclerotinia sclerotiorum y el enanismo o mildiu del girasol por
Plasmopara halstedii (Pereyra y Escande, 1999). Para estas tres enfermedades
existen herramientas de manejo que minimizan o eliminan sus efectos sobre el
cultivo de girasol. Una herramienta básica de manejo para estas tres
enfermedades es la elección del cultivar a sembrar.
En este trabajo se discuten
estrategias para el manejo de cada enfermedad y se adjuntan tablas con los
híbridos recomendados frente a la marchitez por Verticillium (tabla 1) y la
podredumbre húmeda del capítulo (tabla 2).
Marchitez y secado anticipado por Verticillium
La marchitez y secado anticipado causada por el hongo
Verticillium dahliae es la enfermedad que produce mayores pérdidas en el cultivo
de girasol en la Argentina, es endémica en aproximadamente 1.500.000 has y
presenta mayor intensidad en la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe,
sudeste de Córdoba y este de La Pampa. La enfermedad prevalece en suelos donde
el cultivo de girasol es recurrente (Pereyra y Escande, 1994). Sus primeros
síntomas son marchitez de hojas y necrosis entre nervaduras bordeadas por áreas
amarillas que generalmente se presentan en forma unilateral. A este tipo de
síntoma se lo denomina abigarrado de hoja. En una etapa más avanzada (cercana a
cosecha) se puede observar un color gris o negro que reviste a la médula del
tallo. Esta coloración se debe a la presencia de los microesclerocios del hongo
que constituyen las estructuras de resistencia, y también el inóculo para el
desarrollo de un nuevo ciclo de la enfermedad. Mediciones realizadas para
determinar el efecto de la marchitez por Verticillium sobre el rendimiento,
estimaron pérdidas de hasta 60% en híbridos comerciales (Pereyra et al, 1999).
El manejo de esta enfermedad se basa en rotaciones largas
con cultivos no hospedantes de V. dahliae y el uso de girasol híbrido de buen
comportamiento. Se ha demostrado que la aplicación de fungicidas curasemillas a
base de triadimenol en dosis de 300 gr/100 kg de semilla (Mantecón 2003)
disminuyen la intensidad de esta enfermedad. Cabe aclarar que estos resultados
son experimentales y que no significan una recomendación comercial ya que
ninguna de las empresas productoras de curasemillas ha registrado productos en
base a este principio activo en el SENASA. Por otro lado, recientes
investigaciones muestran que en el primer año de siembra directa la enfermedad
se reduce significativamente (más de 30%) en comparación con la labranza
tradicional (Quiroz et al, 2002)
El comportamiento de un híbrido de girasol puede
caracterizarse por su resistencia o susceptibilidad a la invasión del hongo en
la planta y por la tolerancia de la planta invadida a reaccionar manifestando
pocos síntomas o ligera disminución de rendimiento (Bos y Parlevliet, 1995). En
campos invadidos con el hongo, la manifestación de síntomas en hojas
(abigarrado) se relaciona directamente con disminución del rendimiento. Sin
embargo, no es clara la relación entre la invasión del hongo, medida por
densidad de microesclerocios en el tallo, y el rendimiento, aunque estos
microesclerocios son el medio de perpetuación y de incremento del hongo en el
suelo.
Los grupos de Girasol y Fitopatología de la Unidad Integrada
Balcarce (INTA – UNMdP), han determinado que para seleccionar un híbrido de buen
comportamiento a Verticillium es conveniente incluir resistencia a la invasión
del tallo y tolerancia a la manifestación de síntomas (Escande et al, 1999). De
todos los híbridos sembrados en los ensayos comparativos de rendimiento, zona
sur de Buenos Aires, en las últimas campañas, aproximadamente la mitad
presentaron buenos niveles de resistencia y tolerancia (tabla 1).
Para el manejo de esta enfermedad, pueden existir dos
escenarios ante el cual el productor puede encontrarse. Uno de ellos es el de
lotes o campos donde la enfermedad ha sido detectada en cultivos anteriores y el
otro cuando no se ha presentado aún la enfermedad. Para el primer escenario el
manejo de la marchitez por Verticillium debe incluir el uso de alguno de los
cultivares incluidos en el cuadro, en combinación con rotaciones con cereales
como para permitir la degradación del inóculo. Si por alguna razón se decidiera
utilizar algún cultivar no mencionado en el cuadro. En zonas o lotes donde la
enfermedad no se ha presentado en cultivos anteriores, es interesante proteger
el campo de futuras invasiones, utilizando alguno de los cultivares del cuadro
(ver tabla 1) o dicho de otra forma, para prevenir la contaminación de lotes, no
es aconsejable el uso de cultivares susceptibles que resultan muy invadidos con
microesclerocios (Quiroz et al, 2002). Siempre es fundamental realizar el
monitoreo de la enfermedad. El monitoreo permitirá decidir la estrategia a
seguir en cultivos posteriores.
Tabla 1: Híbridos resistentes y tolerantes a la invasión de Verticillium
dahliae. Caracterización basada en más de cinco ensayos realizados en el ciclo
2003/04, en lotes con antecedentes de la enfermedad y fuerte ataque en los
materiales susceptibles.
|
Híbrido |
Empresa |
|
Híbrido |
Empresa |
|
ACA 864 DM |
ACA |
|
PARAÍSO 33 |
NIDERA |
|
ACA 872 |
ACA |
|
PARAÍSO 35 |
NIDERA |
|
ACA 876 |
ACA |
|
PIONEER 64 A 51 |
PIONEER |
|
ACA 885 |
ACA |
|
PIONEER 64 A 53 |
PIONEER |
|
AGROBEL 962 |
LA TIJERETA |
|
PROTON N 101 |
PRODUSEM |
|
AGROBEL 972 |
LA TIJERETA |
|
PROTON R 100 |
PRODUSEM |
|
ALBISOL 2 |
RIESTRA |
|
SPS 3103 |
SPS |
|
BAQUEANO |
KWS |
|
SPS 3140 |
SPS |
|
CONSUS 102 |
CONSUS |
|
SPS 4540 |
SPS |
|
DEKASOL 3820 |
MONSANTO |
|
TC 2001 |
ATAR |
|
DEKASOL 4050 |
MONSANTO |
|
TC 3003 |
ATAR |
|
MG 60 |
DOW-MORGAN |
|
TRITON MAX |
SURSEM |
|
PAN 7010 |
PANNAR |
|
TROPEL |
KWS |
|
PARAISO 20 |
NIDERA |
|
VDH 481 |
ADVANTA |
|
PARAISO 22 |
NIDERA |
|
VDH 488 |
ADVANTA |
|
|
|
|
ZR – 130 |
ZEUS |
Podredumbre húmeda del capítulo del girasol
La podredumbre húmeda del capítulo, causada por las esporas
de Sclerotinia sclerotiorum, es una de las enfermedades más importantes de este
cultivo en la Argentina, especialmente en el sudeste de la Provincia de Buenos
Aires (Pereyra y Escande, 1994). Los síntomas se manifiestan durante el llenado
del grano, como lesiones en el receptáculo de consistencia blanda y color té con
leche. A medida que transcurre el tiempo puede afectar a todo el capítulo. La
enfermedad reduce el peso del grano y la calidad del producto cosechado como
consecuencia del aumento en la proporción de cuerpos extraños (esclerocios o
cuerpos de resistencia del hongo) y en la acidez del aceite contenido en los
granos (Agüero et al, 2001).
A partir de la epifitia ocurrida en 1987/88 en el sudeste
bonaerense, varios grupos de investigación del país han estado realizando
estudios epidemiológicos e investigaciones sobre herramientas de manejo de la
enfermedad. El conocimiento del comportamiento de cultivares y condiciones del
cultivo han permitido disminuir las pérdidas. Las herramientas de manejo
actualmente utilizadas se basan en una buena elección del cultivar, una fecha de
siembra que permita escapar a los momentos más peligrosos y en la aplicación de
desecantes para anticipar la cosecha de cultivos infectados. Otras herramientas
en estudio pero que requieren desarrollo son el uso de fungicidas o
microorganismos biocontroladores de la enfermedad (Escande et al, 2002).
La caracterización del comportamiento de los cultivares de
girasol frente a la podredumbre en condiciones naturales es dificultosa debido a
la alta influencia que tienen las condiciones meteorológicas sobre la capacidad
de este hongo para instalarse y producir la enfermedad. Para evitar esta
variación y determinar con mayor seguridad el comportamiento de los cultivares,
en la Unidad Integrada Balcarce se utiliza exitosamente un método de inoculación
asistida con esporas del hongo. A través de la información generada se han
podido detectar cultivares de elevada resistencia a la enfermedad. Los
resultados obtenidos bajo inoculación asistida han sido confrontados bajo
condiciones naturales de infección, observándose una alta relación entre ambas
evaluaciones (Quiroz et al, 1998). En la tabla 2 se listan los híbridos de
girasol detectados como de alta resistencia a la podredumbre causada por
Sclerotinia.
Tabla 2: Híbridos de buen comportamiento ante la podredumbre húmeda del
capítulo por Sclerotinia sclerotiorum. Caracterización realizada a partir de por
lo menos tres ensayos de inoculación asistida con ascosporas.
|
HIBRIDO |
EMPRESA |
|
HÍBRIDO |
EMPRESA |
|
ACA 884 |
ACA |
|
MG 50 |
DOW MORGAN |
|
AGROBEL 972 |
LA TIJERETA |
|
P 64 A 51 |
PIONEER |
|
ALBISOL 2 |
RIESTRA |
|
PAIHUEN |
EL CENCERRO |
|
CAUQUÉN |
EL CENCERRO |
|
PAN 7001 |
PANNAR |
|
CF 17 |
ADVANTA |
|
PARAÍSO 20 |
NIDERA |
|
CONSUS 102 |
CONSUS |
|
PROTON ER 301 |
PRODUSEM |
|
DEKASOL 3920 |
MONSANTO |
|
SPS 3103 |
SPS |
|
JAGUEL |
KWS |
|
SPS 4530 |
SPS |
|
|
|
|
VDH 481 |
ADVANTA |
Mildeu o enanismo del girasol
El mildiu o enanismo del girasol causado por el hongo
Plasmopara halstedii es una enfermedad potencialmente muy destructiva. Posee una
distribución mundial que acompaña al cultivo de girasol (Pereyra y Escande,
1994). Los síntomas de la enfermedad se manifiestan en las fases del crecimiento
vegetativo. Las plantas presentan inicialmente clorosis alrededor de las
nervaduras principales de las hojas y en el envés de las mismas. En concordancia
con la clorosis, se puede observar un moho blanquecino constituido por
fructificaciones del hongo (esporangios con esporas flageladas en su interior).
Las plantas atacadas pueden presentar disminuciones de altura, reduciendo su
tamaño a plantas de entre 10 y 50 cm. Las plantas afectadas en los primeros
estadios de crecimiento mueren o no tienen capacidad de producción de semillas.
Por lo tanto, el nivel de daño dependerá básicamente del número de plantas
enfermas.
La incidencia, o proporción de plantas enfermas depende de
varios factores entre los cuales se destacan, la cantidad de inóculo disponible,
el nivel de agua en el suelo y la edad de la planta. La producción de esporas
flageladas (móviles en agua) y su distribución dependen del nivel de agua en el
suelo. Cuando se producen lluvias intensas y encharcamientos, las oosporas
(estructura de resistencia) germinan produciendo zoosporangios que liberan
zoosporas flageladas. Éstas se desplazan hasta alcanzar las raíces o el
hipocótile por donde penetran e invaden sistémicamente a la planta. Cuanto más
joven sea la planta afectada, mayor será el daño. Las fuentes de inóculo
primarias son los restos de cultivos infestados en años anteriores y semillas
portadoras de oosporas (Escande y Pereyra 2002). Este hongo también tiene la
capacidad de generar infecciones secundarias, donde los zooesporancios
producidos en hojas de plantas infectadas toman contacto y penetran en hojas de
plantas sanas del mismo cultivo (Pérez Fernández, 2002). Si esta infección se
produce en estadios vegetativos tempranos también se puede generar una invasión
sistémica y producir el enanismo de la planta.
Desde la década de 1970, cuando comenzó el uso de
cultivares híbridos de girasol y se incorporaron genes de resistencia a las
razas 300 y 330 de Plasmopara halstedii, la aparición de plantas enanas fue una
rareza en los cultivos. Pero a partir de 1998 su presencia ha aumentado
considerablemente. Esto indica que una o más razas diferentes a la que predominó
en las décadas pasadas en el país, está ahora presente. Tres nuevas razas han
sido identificadas por Romano en Argentina, siendo estas las Razas 730, 770, 710
(Vázquez, 2002). Las nuevas variantes del patógeno no sólo afectan a genotipos
resistentes a las razas que predominaban en el pasado (300 y 330), sino que
pueden producir infecciones secundarias con gran eficacia. Esto hace que, aunque
haya muy baja fuente de inóculo primario en el campo, el número de plantas
enfermas pueda llegar a ser grande (Escande y Pereyra 2002). Ante este nuevo
panorama, la mayoría de los criaderos de girasol han iniciado programas para
incorporar la resistencia ante las nuevas razas. Para la próxima campaña 2004/05
ya se han inscripto híbridos con dicha resistencia (Tabla 3). Por otro lado,
también se cuenta con laboratorios oficiales y privados con capacidad de evaluar
materiales por su resistencia a las diferentes razas del patógeno.
Como alternativa, y hasta que se haya incluido la
resistencia a las nuevas razas de P. halstedii en todos los híbridos
comerciales, el manejo de la enfermedad puede realizarse con fungicidas
curasemillas específicos de elevada eficiencia de control. El principio activo
más utilizado para esta enfermedad es el metalaxil. Este fungicida sistémico
protege a la planta de girasol durante los primeros estadios vegetativos
(período de mayor susceptibilidad). En lotes con suelo contaminado, la
utilización de 300 cc del formulado de Metalaxil ha sido eficaz para el control
de la enfermedad (Pérez Fernández y Corro Molas, 2002).
Tabla 3: Híbridos resistentes a las nuevas razas del hongo Plasmopara
halstedii, causante del mildeu o enanismo del girasol. Esta información fue
proporcionada por las respectivas empresas. También se informa la recomendación
sobre el uso de cultivares susceptibles.
|
HIBRIDO |
EMPRESA |
ACLARACION |
|
ACA 864 DM |
ACA |
** |
|
ACA 886 DM |
ACA |
** |
|
CF 17 DMR |
ADVANTA |
** |
|
DEKASOL 3915 DM |
MONSANTO |
** |
|
DEKASOL 4050 DM |
MONSANTO |
** |
|
MACON RM |
SYNGENTA |
** |
|
MG 60 |
DOW MORGAN |
* |
|
PARAÍSO 22 |
NIDERA |
** |
|
PARAÍSO 27 |
NIDERA |
** |
|
PARAÍSO 33 |
NIDERA |
** |
|
PARAÍSO 35 |
NIDERA |
** |
|
PARAÍSO 50 |
NIDERA |
** |
|
PARAÍSO 101 L |
NIDERA |
** |
|
SPS 3150 DMR |
SPS |
* |
|
VDH 487 |
ADVANTA |
** |
Las empresas KWS, EL CENCERRO, PANNAR y PIONEER, que no
poseen aún materiales con resistencia a las nuevas razas del hongo, entregarán
toda la semilla tratada con curasemilla específico.
(*) Estas empresas aclaran que los materiales que no posean resistencia
genética serán entregados tratados con curasemillas cuando la semilla está
destinada a zonas endémicas de esta enfermedad.
(**) Estas empresas aclaran que los híbridos que no posean resistencia a las
nuevas razas del hongo serán entregados tratados con el curasemillas específico
para todas las zonas del país.
AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen especialmente la colaboración y
predisposición de los Sres. Silvio Giuliano y Oscar Gerpe, responsables de campo
y laboratorio, que hicieron posibles partes esenciales de este trabajo.
REFERENCIAS
-Agüero ME, Pereyra VR, Escande AR 2001. Efecto de la pudrición húmeda del
capítulo del girasol (Sclerotinia sclerotiorum (lib) de Bary) sobre el contenido
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Journal of agriculture of the university of Puerto Rico. (85) 3:4 177-186.
-Bos y Parlevliet, 1995. Concepts and terminology on plant/pest relationships:
Toward consensus in plant pathology and crop protection. Annual Review of
Phytopathology 33,69-102.
-Escande A, Pereyra V, 2002. Variantes de Plasmopara halstedii modifican al
manejo del mildiu o enanismo del girasol en la Argentina. XIX Jornada de
actualización profesional "Cosecha Gruesa 2002" Mar del Plata, Buenos Aires,
Argentina.
-Escande A, Quiroz F, Pereyra V, 1999. Resistencia y tolerancia a
Verticillium dahliae en genotipos comerciales de girasol. X Jornadas
Fitosanitarias. Jujuy, Argentinas. 36.
-Escande AR, Laich FS, Pedraza MV, 2002. Field testing of honeybee-dispersed
Trichoderma spp. To manage sunflower head rot (Sclerotinia sclerotiorum). Plant
pathology (51) 346-351
-Mantecón J. & F. Quiroz, 2003. Estrategias para el control de Verticillium
en girasol. IIº Congreso Nacional de Girasol, ASAGIR. Buenos Aires.
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práctico para el cultivo de girasol. Díaz Zorita M, Duarte G (Eds.). Editorial
Hemisferio Sur. pp. 318.
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girasol a infecciones de Sclerotinia sclerotiorum inducidas por pulverización de
ascosporas o por inóculo natural. III Reunión de oleaginosos. Bahía Blanca,
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-Quiroz F, Pereyra V, Escande A, 2002. Manejo del secado anticipado y
quebrado del tallo del girasol (Verticilosis) en el Sur de la Provincia de
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3(16) 5-7
-Vázquez A. 2002. Mejoramiento Genético. En Manual práctico para el cultivo
de girasol. Díaz Zorita M, Duarte G (Eds.). Editorial Hemisferio Sur. pp. 318.
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