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Objetivo
Evaluar la eficacia de control del Marchitamiento por
Verticillium en girasol mediante el uso de funguicidas curasemillas y
foliares en cultivares de distinto comportamiento frente a la enfermedad.
Materiales y Método
Dos ensayos se desarrollaron en el campo experimental
de la E.E.A. INTA Balcarce. Se utilizaron dos híbridos: Toba (B),
moderadamente susceptible y Proton N 300 (A), susceptible. En el ensayo de
funguicidas aplicados a las semillas los tratamientos evaluados fueron:
Ensayo con funguicidas aplicados a las semillas
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Figura 1. Incidencia de abigarrado de hoja (Duncan, P=0.05).

Figura 2. Severidad de abigarrado de hoja (Duncan,
P=0.05).

Figura 3. Intensidad de abigarrado de hoja (Duncan,
P=0.05).

Figura 4. Efecto de los tratamientos de aplicación
foliar sobre la Incidencia de Abigarrado de hoja.

Figura 5. Efecto de los tratamientos de aplicación
foliar sobre la Severidad de abigarrado de hoja. |
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Todos los ensayos se condujeron con un arreglo
factorial de dos híbridos por los tratamientos de funguicida. El diseño
utilizado fue de 4 bloques completos aleatorizados. La unidad experimental
fue de un surco conteniendo 18 plantas con un largo de 6 mts. Se sembraron
dos surcos de bordura en cada bloque. Los tratamientos a las semillas
fueron realizados 48 horas antes de la siembra.
En el ensayo de funguicidas foliares, las
pulverizaciones fueron realizadas con una mochila de presión constante
equipada con una barra de dos pastillas cono hueco tipo cerámica
distanciadas a 0.35 m, que a una presión de 35 lb/pulg2 arrojaron un
volumen equivalente a 150 litros por hectárea.
La inoculación se realizó cuando las plantas tuvieron
4 hojas verdaderas expandidas. Raíces de girasol fueron inmersas en una
suspensión de 200 mil conidios de V. dahliae/ ml. En floración se evaluó
la incidencia (plantas enferma/plantas totales), la severidad de plantas
con síntomas (altura de hojas con síntomas, en porcentaje de hojas
totales) y la intensidad (incidencia X severidad/100) de abigarrdo
(síntoma típico de la enfermedad) Con los datos obtenidos se realizó
análisis de la varianza y los promedios fueron comparados con el test MRT
de Duncan (a
<0.05).
Resultados
Ensayos con curasemillas
Se detectó interacción significativa entre
tratamiento y cultivar para las variables incidencia e intensidad (P=0,02
y P=0,0063 respectivamente). Cuando se abrió la interacción se encontró en
el cultivar A (Proton N300) diferencias entre tratamientos para la
incidencia y para la intensidad (P=0.0038 y P=0.02 respectivamente), entre
el testigo inoculado (T5) y el resto de los tratamientos (figura 1 y 3).
Por otro lado, para el cultivar B (Toba) también se detectó efecto de los
tratamientos para la incidencia e intensidad (P=0.0024 y P=0.0019
respectivamente) pero en este caso existieron tratamientos que no se
diferenciaron del testigo inoculado (T5) (figura
1 y figura 3). Para la severidad no se
detectó efecto del tratamiento ni del cultivares (figura
2).
Los tratamientos con Iprodione 50 SC produjeron un
descenso de Incidencia de la enfermedad respecto del testigo inoculado en
el híbrido A. El tratamiento con Triadimenol 15 FS logró reducir la
incidencia de la enfermedad en ambos híbridos, siendo el que mejor
performance registró. Los porcentajes de incidencia de la enfermedad
observados con el tratamiento de un FS) fueron mejores que con un
fungicida no sistémico como Iprodione 50SC.
Ensayos de aplicación foliar
No se encontró interacción significativa entre
tratamiento y cultivar para la incidencia, severidad e intensidad de
abigarrado de hoja (P=0.80, P=0.79 y P=0,76 respectivamente).
Se observaron diferencias significativas entre los
tratamientos para la incidencia e intensidad de abigarrado de hoja
(P=0.0001 y P=0.0001) (figura 4). Para la
severidad no se detectaron diferencias significativas entre tratamientos (figura
5). |
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Los tratamientos foliares con Triticonazole 25EC
presentaron menor nivel de incidencia de la enfermedad que el testigo
inoculado. Esta diferencia se manifestó en el número de plantas afectadas,
no así en la severidad de síntomas de las plantas enfermas. La reducción
en los porcentajes de intensidad fueron menores que los logrados con el
tratamiento con funguicidas aplicados a las semillas. Por esta razón, ésta
parece una mejor estrategia química para controlar la enfermedad. Si bien
hubo reducción en la incidencia de la enfermedad con la aplicación de
Triticonazole 25 EC, podría pensarse en una respuesta positiva al aumento
de dosis y de esta forma lograr una mayor reducción en la aparición de
sintomatología en las plantas. El agregado de fertilizante foliar al
tratamiento realizado con Triticonazole 25EC no produjo ningún efecto en
la incidencia de la enfermedad. Fosetil Aluminio 80PS, en la dosis
evaluada no redujo la aparición de síntomas en plantas, aunque, teniendo
en cuenta las características metabólicas del funguicida, es posible
considerar que el momento de aplicación podría ser demasiado tarde.
Conclusiones
- El tratamiento de la semilla con Triadimenol
15 FS logró reducir la incidencia, siendo el fungicida que mejor
performance registró.
- Los tratamientos de la semilla con Iprodione
50 SC redujeron la incidencia de la enfermedad solamente en el híbrido
Proton N300.
- No hubo diferencias en severidad entre las
plantas enfermas de distintos tratamientos.
- La incidencia de la enfermedad observada en el
tratamiento con Triadimenol 15FS fue menor a la registrada con Iprodione
50SC.
- Los tratamientos foliares con Triticonazole
25EC presentaron menor nivel de incidencia que el testigo inoculado y
disminuyeron la severidad de síntomas de las plantas enfermas.
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