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Febrero 2005
El Ing. Facundo Quiroz,
perteneciente al Grupo de trabajo de Girasol del Área de Agronomía de
la EEA INTA Balcarce, destaca los cuidados que el productor debe tener
antes de la cosecha del girasol.
Especialmente en el período que va desde la
floración a la madurez fisiológica el productor tendría que tener
algunos cuidados para no deteriorar la calidad y cantidad de producto
que se recolectará.

La Isoca Medidora es una plaga que potencialmente
puede producir daños importantes en las hojas. Pérdidas del área
foliar, en los momentos cercanos a la floración, repercuten en el peso
del grano y en el contenido de aceite. Para el manejo de esta plaga el
productor ha de monitorear el cultivo para evaluar la presencia y
tamaño del insecto y los daños. En caso de ser necesario el control,
se deben usar los insecticidas adecuados.
Cuando se acerca la madurez fisiológica se
producen algunos perjuicios que pueden llegar a impactar en forma
directa en el producto. Primeramente mencionó a la podredumbre húmeda
del capítulo causada por el hongo Sclerotinia sclerotiorum. Si
bien este hongo penetra en floración, los síntomas recién comienzan a
manifestarse cerca del estado de madurez fisiológica (aproximadamente
20 días antes de cosecha). El productor debe monitorear cada semana la
aparición de los síntomas. En caso de una incidencia importante de
esta enfermedad, puede desecar el cultivo adelantando la cosecha. Si
esta práctica se hace en el momento adecuado repercute muy poco en los
rendimientos y reduce el número de esclerocios (cuerpo de resistencia
del hongo) que se recoge junto con la semilla y baja el valor
comercial del producto.
Otros daños son los producidos por el consumo
directo de los granos por cotorras, palomas ó pájaros. Este problema
se da con mayor intensidad en cultivos de poca superficie con montes
cercanos, pudiéndose convertir en un problema grande. Por otro lado,
en zonas de mucho viento pueden presentarse problemas de caídas de
plantas. La estimación de estos daños es fácil de calcular ya que
éstos afectan directamente al producto de cosecha.
De lo dicho anteriormente podemos concluir que el
momento de la cosecha no es un punto fijo. Puede variar según
múltiples factores. El productor, después de monitorear el cultivo y
evaluar los diferentes daños, deberá tomar su decisión.
Nota completa
Ing. Facundo Quiroz
[Audio -
5'31'' 306KB]
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