|
|
|
Los sistemas silvopastoriles (SSP), son alternativas
de producción que integran en una misma extensión de tierra las pasturas, el
ganado y los árboles. El objetivo de la asociación es incrementar la producción
total por unidad de superficie minimizando el impacto ambiental.
Teniendo en cuenta que la forestación es un emprendimiento
productivo de largo aliento, y que en ese lapso puede brindar a la ganadería una
serie de beneficios indirectos, dichas prácticas se presentan como una
combinación armoniosa, no competitiva, sino complementaria y diversificadora. El
turno forestal sigue siendo el mismo, pero se atenúa la espera con la producción
forrajera entre las filas de plantación, siendo a su vez una herramienta de
limpieza y control de la hierba, incorporando un método indirecto de prevención
de incendios.
Un posible planteo productivo para la región consistiría en
la implantación de macizos forestales a baja densidad, de especies
preferentemente de hoja caduca (álamo, acacia blanca, fresno, olmo, etc) que con
el adecuado manejo silvicultural (podas) se convierta en madera de calidad en
turnos medianos a largos (15-30 años). En caso de optar por especies de hoja
perenne, las mismas podrían ser pino o eucalipto.
Las experiencias existentes son muy limitadas y en la pampa
húmeda son casi inexistentes. Una de las mayores limitantes para el desarrollo e
implementación de los SSP es la escasez de datos experimentales para confirmar
sus potencialidades.
No obstante es importante mencionar que distintos trabajos
(Wilson y Wild. 1991; Wong y Wilson. 1980; Shelton. 1993) han mostrado que el
sombreo tiene un fuerte efecto tanto sobre el rendimiento de las pasturas como
en su contenido de nutrientes. En ciertos ambientes, se ha encontrado que bajo
moderado sombreo las gramíneas pueden crecer mejor que a pleno sol, dado que
esas condiciones mejoran la disponibilidad de nitrógeno en el suelo, en los
tejidos vegetales de las especies de la pastura, y aumenta la capacidad
fotosintética de éstas.
Sin embargo, un excesivo sombreado no sólo reduce
significativamente esas condiciones favorables de crecimiento del componente
herbáceo sino que también puede reducir marcadamente la digestibilidad de la
pastura.
Por otra parte, el sombreo reduce la producción de
macollos, hojas, tallos y raíces, pero incrementa el área específica de hojas,
la elongación de tallos, la relación tallos : raíces y la relación hoja : tallo.
Dado que la habilidad para generar área foliar y maximizar la intercepción de
radiación es el factor más crítico para la producción y persistencia de la
pastura (Chin Pen Cheng, 1993), considerar aquellos aspectos del efecto del
sombreo del componente leñoso sobre el componente herbáceo es central en
estudios de funcionamiento de los SSP. En tal sentido, estudios más recientes (Marlats
y Ansis, 1996/7) encontraron una correlación lineal entre aumento de la densidad
arbórea y disminución de la disponibilidad de forraje, y una más favorable
penetración de luz hacia la pastura mediante una orientación N-S de las hileras
de árboles.
Con respecto a la configuración (disposición geométrica
resultante de una determinada distancia de plantación), se encontró una mayor
producción de la pastura a través de configuraciones rectangulares. Por ejemplo:
6 x 4 m (416 pl/ha), 8 x 4 m (312 pl/ha), 7 x 5 m (286 pl/ha), etc.
El desarrollo del modelo de producción de los SSP, debe ser
alcanzado mediante métodos técnicos adecuados a cada zona, a cada destino de la
forestación y a cada género.
Es importante decir que los SSP funcionan adecuadamente
cuando ninguno de los componentes (árbol-pastura-ganado) se vea perjudicado,
para ello debemos tener presente lo siguiente:
- Las Salicáceas (álamos y sauces) tienden a
sufrir daños en la corteza por acción de caballos y novillos. En cambio en eucaliptos, pinos, acacia blanca, etc. no se presenta esta situación.
- Teniendo en cuenta el tipo de ganado, no debe
ingresar a la plantación hasta que la misma tenga una edad de por lo menos 3 ó
4 años, asegurándose que los ejemplares tengan un tamaño tal que no puedan ser
perjudicados por los animales, cosechándose el forraje en forma mecánica.
- Al ingresar la hacienda al sistema, se recomienda
que esté bien desparasitada (interna y externamente) y vigilar que la pastura
no se agote, ya sean naturales o implantadas, pues allí aumenta la tendencia a
dañar los árboles.
- Las rotaciones se manejan con alambrado eléctrico.
Este manejo integrado hace posible la alternativa de que no
debemos pensar en terrenos “marginales” para dedicarlos a la forestación, ya que
si dedicamos buenas tierras los resultados serán otros. Por otro lado, se
mejorarían las condiciones de cría y recría por la incorporación de reparos
forestales a través de macizos abiertos compatibles con la producción de
forraje, capitalizando en el largo plazo al sector ganadero con un patrimonio
forestal.
|
|