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Diciembre de 2001
El contenido de
humedad de una madera está en relación con las condiciones ambientales del lugar y
dentro de un mismo lugar, con las características del sitio en que la pieza será
utilizada, especialmente si es colocada en el exterior de un edificio.
El equilibrio
higroscópico de una madera evidencia un estado sensible a los cambios ambientales, ya que
el grado de humedad que la caracteriza en un momento dado, puede aumentar o disminuir, de
acuerdo con las modificaciones de las condiciones de temperatura y humedad del aire. La
determinación del equilibrio higroscópico de la madera tiene suma importancia para las
industrias madereras y en el uso final de los productos elaborados.
Como las
condiciones ambientales de todos los sitios varían constantemente, ninguna madera se
encuentra en equilibrio estable, sino que el contenido de humedad sigue las fluctuaciones
que le condiciona el medio ambiente. Es por ello que el valor del equilibrio higroscópico
de una pieza de madera hay que referirlo al lugar y momento de su verificación.
La determinación
experimental del equilibrio higroscópico se realiza exponiendo la madera a diferentes
condiciones ambientales y verificando el contenido de humedad alcanzado. También es
posible conocer este valor en forma previa, partiendo de los datos de la temperatura y
humedad relativa del aire a la que estará expuesta. Así por ejemplo una madera colocada
en un ambiente de 20 °C y 55 % de humedad relativa, alcanzará un equilibrio
higroscópico de 10 %.
El secado natural de madera de Eucalyptus globulus para
fabricación de parquet, en la ciudad de Balcarce luego de un estacionamiento de
4 meses, durante el mes de Diciembre tiene un contenido de humedad promedio de
16 %, mientras que en el mes de Junio puede llegar al 21 %. El mismo material
sometido al secado artificial en horno llega a un 11 % de humedad.
Se debe tener muy en cuenta el destino que tendrá la
madera desecada, para evitar sorpresas desagradables por el comportamiento
posterior del material. Se recomienda llevar la madera en el proceso del secado,
al tenor de humedad lo más cercano posible al contenido de humedad que
alcanzará en el lugar de empleo, e incrementar la estabilidad física del
material mediante el recubrimiento de sustancias impermeabilizadoras (ceras,
lacas, parafinas, pinturas, etc), que contrarrestarán en parte los efectos del
cambio en el medio ambiente. Además, la madera una vez cortada debe ser
sometida a una operación de protección, con el fin de evitar, que durante el
transporte y el almacenamiento pueda ser atacada por bacterias, hongos e
insectos.
El secado
artificial (tradicional con aire caliente, por condensación o al vacío) puede ser sin
duda una preparación para obtener después una buena y duradera conservación de la
madera. La madera secada con aire caliente tiene una mayor uniformidad pero si se trabaja
correctamente también el sistema al vacío garantiza igual resultado. El secado al vacío
permite eliminar buena parte de las sustancias resinosas presentes en la madera.
El aumento de la
humedad en la madera, por encima de los valores normales para el uso destinado hace que el
material se hinche, aumentando las piezas sus medidas en el ancho y espesor, con los
consiguientes perjuicios en pisos, muebles, aberturas.
En cambio, cuando
la madera acusa un contenido de humedad correspondiente a un equilibrio higroscópico y es
llevada a un medio atmosférico para menor equilibrio, sufrirá contracciones que pueden
producir grietas, rajaduras y deformaciones.
A continuación
se indican los porcentajes de humedad recomendados generalmente para las maderas
destinadas a la construcción y elementos vinculados a la misma, según diversos autores:
| * Muebles, carpintería e
instalaciones internas en ambientes con calefacción central |
9 - 10 % |
| * Manufactura similar en
ambientes calefaccionados con estufas corrientes |
10 - 12 % |
| * Ventanas, puertas
exteriores, cortinas, carpintería con un lado en contacto con el exterior |
12 - 15 % |
| * Tirantería, estructura de
techos sin contacto exterior, con ambiente calefaccionado |
14 – 16 % |
| * Maderas destinadas a usos
al exterior |
14 - 17 % |
| * Encofrados y similares |
15 - 18 % |
| * Parquet: |
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- en ambientes con losa radiante |
8 - 10 % |
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- en ambientes con calefacción central |
9 - 12 % |
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- en ambientes sin calefacción |
10 - 14 % |
Medios para estabilizar la madera desecada
Una vez desecada
la madera a los valores determinados por el uso a darle, es necesario resguardarla
tratando de mantener por el mayor tiempo posible el grado de humedad alcanzado, ya que la
madera tenderá siempre a nivelar su humedad con el estado higrométrico del aire que la
rodea. Ello será función del grado de humedad, tipo de madera y tratamientos protectores
aplicados al material desecado. Si se desea que la madera secada cumpla adecuadamente con
su función en servicio, es indispensable resguardar el porcentaje de humedad que se le
fijó en el proceso de secado.
La madera secada
en horno hasta el 12 %, puede ser acondicionada a la intemperie en nuestra zona, ya sea
entablillada o en pilas compactas, por períodos cortos, ya que se corre el riesgo que
retome demasiada humedad al cambiar las condiciones ambientales.
El almacenamiento bajo tinglago brinda buenos resultados
para material llevado a un bajo contenido de humedad (menos del 12 %), variando
los plazos de mantenimiento, de acuerdo con las condiciones ambientales. Los
tinglados pueden asegurar una buena protección a la madera frente a la acción
del sol y la lluvia, pero no siempre impedir que el material leñoso retome
humedad durante los períodos de elevado estado higrométrico, especialmente
cuando la temperatura del aire es elevada.
Es por ello que se aconseja acortar el tiempo de
almacenamiento durante el período húmedo y caluroso. Las pilas de madera
pueden estar entablilladas o compactas, destacándose que el material
entablillado puede retomar más rapidamente humedad del aire.
La colocación de la madera en ambientes cerrados
controlados brinda buena protección contra los elementos adversos. Algunas
veces es recomendable que los galpones estén provistos con ventiladores o
extractores de aire, dependiendo su colocación y uso del contenido de humedad
de la madera almacenada y de la hermeticidad de la construcción. La madera
secada artificialmente puede retomar humedad durante períodos de elevada
humedad relativa y en tales condiciones, los plazos de almacenamiento deben ser
disminuídos.
En las zonas secas y semisecas la madera puede ser
almacenada largos períodos en galpones cerrados.
En ambientes
cerrados no controlados en zonas húmedas, permite a la madera alcanzar tenores de humedad
equivalentes a los correspondientes al material estibado en tinglados. La madera desecada
hasta un contenido del 10 % o menos, y los productos manufacturados con ella, pueden
retomar humedad si se almacena durante largo tiempo en condiciones de elevada humedad
relativa en el interior de galpones.
El excesivo rehumedecimiento de la madera almacenada puede
provocar los siguientes inconvenientes:
- Hinchamiento de toda la pieza, o de ciertas porciones, tales como los
extremos.
- Deformaciones de las piezas.
- Fallas en el encolamiento y encastres, en
especial cuando el rehumedecimiento se localiza en los extremos.
Cuidados en obra
En una obra son
varios los casos en que una pieza o estructura de madera puede estar sujeta a un
incremento anormal de humedad:
- Por suministro de humedad proveniente del suelo.
- Pérdidas en cañerías, tuberías, llaves de paso, canillas.
- Por condensación en sitios mal ventilados.
- Por filtraciones, o acceso de agua de lluvia.
Para prevenir
inconvenientes en el comportamiento de las estructuras, se debe partir de maderas cuyo
contenido de humedad esté en relación con las condiciones ambientales. La aplicación de
sustancias hidrófugas mejorará el comportamiento de las maderas que acusan mayor
sensibilidad a los cambios, recomendándose los siguientes tratamientos:
- Ventanas, puertas exteriores macizas, marcos, cortinas, persianas
:
Impregnación por inmersión, pintado con soluciones oleosas de repelentes a la humedad,
antes de proceder a la aplicación de pinturas y barnices.
- Pisos y revestimientos
: Aplicación de parafinas, ceras o productos
impermeabilizantes, antes de proceder al lustrado de las superficies. En el caso de pisos
de madera colocados sobre morteros, es fundamental esperar a que la mezcla esté
adecuadamente seca, para evitar el re-humedecimiento de la madera.
- Tirantería, estructuras de tabiques y
techos, así como la madera aserrada con superficies transversales expuestas
al medio
: Impregnación similar al
punto (a), con aplicación de productos selladores en los extremos (cabezales), dado que
la pérdida y absorción de la humedad es máxima en el sentido de las fibras.
Para valorar el
poder impermeabilizante de varios productos, se indica a continuación la eficacia de cada
uno de ellos, mediante la aplicación de una escala porcentual, en la que el valor de 0 %
corresponde a la madera sin tratamiento, y el 100 % al material perfectamente
impermeabilizado.
Los valores
expresados muestran los resultados obtenidos por la aplicación de tres capas del producto
sobre la madera:
| Ceras para muebles |
8 % |
Pinturas al aceite |
70 % |
Productos al látex |
87 % |
| Aceite de lino |
18 % |
Barnices celulósicos |
73 % |
Pinturas asfálticas |
98 % |
| Pinturas al grafito |
61 % |
Esmaltes sintéticos |
76 % |
Escamas aluminio c/ barniz |
98 % |
Cuando se prevea
que la madera pueda estar expuesta a condiciones de elevada humedad relativa, o
condensaciones, se debe aplicar un tratamiento con preservador-repelente al agua,
recurriendo a los siguientes procedimientos:
- Impregnación por vacío – presión, o
inmersión de la madera antes de su puesta en obra.
- Aplicar el tratamiento completo en la madera puesta en obra por medio de
pincelado. Debe prestarse especial atención en tratar las juntas, uniones y sitios donde
pueda juntarse o introducirse el agua de lluvia y permanecer por tiempo prolongado, así
como en las nuevas superficies aparecidas por cortes o perforaciones efectuadas después
del tratamiento protector original.
Cuidados durante el
transporte
La madera
desecada puede sufrir serios desperfectos durante su transporte, debido a las siguientes
causas:
- Re-humedecimiento por acción de lluvias, neblinas.
- Elevación en el contenido de humedad por su transporte en recintos
cerrados y húmedos.
En todos los casos en que las maderas secas se transporten
en vehículos que permitan el re-humedecimiento, el material debe ser protejido
aplicando productos impermeabilizantes, o por medio de recubrimientos con telas
plásticas.
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