Logo del INTA > Página de inicio

 

Instituto Nacional
de Tecnología Agropecuaria 

Estación Experimental
Agropecuaria Balcarce

 

 

 

Principal ] Arriba ] Actividades ] Información ] Institucional ] Contactos ] Actualidad ]

Inicio > Información > Por tema > Agricultura > Forestales > Acacia australiana

Acacia Australiana

Una óptima especie alternativa para forestar en el Sudeste Bonaerense

Ing. Agr. Carlos A. Esparrach – Ing. Ftal. Mario A. Galetti

Técnicos de la EEA INTA Balcarce

Noviembre 2003

Bosquecillo de acacia australiana consociada con pastura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tipos de hojas

 

 

 

Hoja adulta y fruto verde en formación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Forestación en macizo, fuste limpio con buen desrame natural

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción

Esta especie arbórea, muy difundida en nuestro país debido a su rusticidad y adaptación a diversos climas, encontró en la provincia de Buenos Aires y especialmente en el sudeste bonaerense un lugar muy apropiado para su establecimiento.

Tal es así que en el partido de Balcarce se la puede encontrar asilvestrada procedente de cultivos en completa naturalización.

Posee la particularidad de no ser atacada por el bicho de cesto “Oiketicus platensis” ni por la hormiga negra común y ser además una especie ignífuga, es decir, respetada por el fuego.

Es muy utilizada en la fijación de dunas y médanos como asimismo para corregir problemas de erosión hídrica en suelos con pendiente en laderas de cerros donde hay arrastre de sedimentos.

Al ser de hoja perenne es muy adecuada para el reparo del ganado, la formación de cortinas rompevientos, contra incendios y producción de madera.

Descripción botánica

Nombre científico: Acacia melanoxylon R. Brown.

Clase: Dicotiledóneas.

Familia: Leguminosas.

Nombres vulgares: Acacia australiana, Acacia aromo, Aromo salvaje, Aromo negro.

 

Es un árbol que alcanza entre 15 y 20 metros de altura, pero en condiciones de sitio adecuados puede llegar hasta los 35 metros. Presenta una corteza lisa, marrón grisácea que en estado adulto muestra surcos longitudinales. Su copa es densa, amplia, globoso-cónica, su follaje es abundante y coriáceo, las hojas son perennes presentando heterofilia, es decir en estado juvenil son compuestas, bipinnadas con pequeños folíolos y al estado adulto las cambia por filodios oval-lanceolados de color verde oscuro de 6 a 10 cm de largo por 1,5 a 2 cm de ancho, con nervaduras bien marcadas, con un borde recto y otro curvo.

Posee raíces superficiales con tendencia a emitir renuevos. La forma forestal es superior cuando crece en condiciones de alta competencia, adoptando los ejemplares aislados abundantes ramificaciones de gran diámetro y copa globosa. En plantaciones densas adquiere un fuste recto con buen desrame natural y copa cónica.

Las flores se agrupan en capítulos globosos pequeños de color crema o amarillo pálido formando racimos axilares, apareciendo en agosto-septiembre en esta región.

El fruto es una vaina de unos 8 a 10 cm de largo, curvada en forma de hoz, de color pardo, conteniendo en su interior las semillas de color negro brillante de 5 mm de longitud, con un funículo rojo y vistoso que las rodea. La cantidad de semillas por kilogramo es de 70.000 con una alta viabilidad (95 %).

Area de origen

Su área de distribución natural se ubica en el Sudeste de Australia y Noreste de Tasmania, entre los 16° y 43° de Latitud Sur. En ella crece como sub-bosque de Eucalyptus globulus y otros Eucalyptus (E. viminalis, E. camaldulensis, E. regnans, E. ovata, E. delegatensis), y además se la puede encontrar asociada a especies del género Nothofagus (N. moorei, N. cunninghamii).

Requerimientos edafo-climáticos

Esta especie es muy competitiva y de crecimiento relativamente rápido cuando las condiciones le son favorables. Es una especie muy plástica en cuanto a clima y suelos ya que en su área de distribución natural las precipitaciones oscilan entre 450 y 1800 mm, en regímenes cálidos hasta los templado fríos, resiste las heladas intensas de -6°C sin sufrir graves daños.

Prospera mejor cuando las lluvias se ubican en los 1000 mm anuales, soporta vientos fuertes y la sequía.

Soporta la sombra de otros árboles especialmente cuando es joven, luego requiere media luz y puede crecer a plena heliofanía. La forma forestal es superior cuando crece en condiciones de alta competencia, adoptando los ejemplares aislados abundantes ramificaciones de gran diámetro y copa globosa. En plantaciones densas adquiere un fuste recto con buen desrame natural y su copa adquiere forma más cónica.

Se adapta a una gran variedad de suelos desde los arenosos hasta los pesados húmedos y arcillosos aunque prefiere los sueltos y arenosos. En los inundables se comporta bien, siempre que el agua permanezca poco tiempo. Es mejorador del suelo, como toda leguminosa y en Chile se lo encuentra en forestaciones asociado a Pinus insignis con buen crecimiento.

Cultivo

La época adecuada para la recolección de frutos de esta especie es, en la Provincia de Buenos Aires, en el mes de diciembre.

Se reproduce por semillas sembradas en almácigos a 1 cm. de profundidad, para lo cual es necesario realizar un tratamiento de presiembra de la misma que consiste en sumergirla en agua, con lo que se favorece notablemente su germinación.

La siembra se realiza al aire libre, desde mediados de Agosto hasta fines de Setiembre, con un período de germinación aproximado de 40 días. El terreno debe estar bien preparado, suelto y aireado, en lo posible desinfectado y libre de malezas. El almácigo se prepara en surquitos distanciados 10 cm con lo que se logran unas 500 plantas por metro cuadrado de almácigo.

Cuando las plantas tienen 4 hojas ó 6 cm de altura se deben trasplantar a envases de un litro, donde permanecerán allí hasta su plantación definitiva transcurrido un año. La época más apropiada para realizar la plantación es el final del invierno o principios de primavera. En condiciones normales las plantas tendrán de 60 a 80 cm de altura.

También se puede emplear el sistema de plantación a raíz desnuda lo que involucra un mayor riesgo de fallas, pero a menor costo que con el empleo de envases. Para ello los plantines provenientes de los almácigos se enviveran en platabandas a 30 cm entre plantas y 0.60 a 1 metro entre las filas. De esta forma alcanzarán al año de la siembra de 1.50 a 1.70 m o sea el doble de la altura que usando envase.

Sistemas de plantación y manejo

Como se dijo anteriormente la época más adecuada para realizar la plantación es en los meses de Julio – Agosto (con plantas a raíz desnuda) y Septiembre – Octubre (plantas en envase).

El sistema de manejo tiene que ver con el objetivo de la forestación, ya que la acacia australiana ha sido plantada con diversas finalidades, principalmente de protección (de suelos, ganado, cortinas rompevientos, dunas, corrección de torrentes, etc.), en segundo término con fines ornamentales y muy poco con finalidad productiva de madera.

En cuanto a la densidad de la plantación con fines productivos, para obtener ejemplares con buen fuste, libre de ramas, derechos y alta biomasa, ésta debe ser inicialmente alta, es decir plantaciones densas ( 2m x 2m), con lo que se precisan 2.500 árboles/ ha. Posteriormente se realizarán oportunas intervenciones de la masa llevando a cabo los raleos, los que pueden ser selectivos o sistemáticos sobre un porcentaje a determinar según la calidad de sitio y condiciones de la masa arbórea. También pueden usarse otros distanciamientos iniciales como: 3m x 2.5m (1333 pl/ha), 3m x3m (1111 pl/ha), ó 4m x 4m ( 625 pl/ha).

Como regla general se puede decir que a medida que aumenta el distanciamiento, las prácticas de raleo disminuyen, pero se incrementarán las podas para lograr madera de calidad.

Esto último hace al manejo de la plantación. Continuando con los sistemas de plantación estos pueden agruparse en: Macizos, Cortinas, Cortinones y Trincheras.

Macizos:

Corresponde a distribuciones arbóreas regulares en el terreno con una superficie mínima de 1/4 ha y con los lados no menor de 50 metros. La finalidad de este sistema es la obtención de madera.

Cortinas:

Son disposiciones de árboles en el terreno en 2 – 4 filas y por un largo variable. El objetivo principal de las mismas es el de protección contra los vientos.

Cortinones:

Son cortinas más anchas (30 metros) y largo variable. No llegan a ser macizos pero tiene los beneficios de la cortina, abrigo para el ganado y se obtiene madera de mejor calidad que esta última.

Trincheras:

Cuando la distribución de las plantas reúne las siguientes características:

Distancia entre filas: 2 m a 3 m

Distancia entre plantas: 1 m a 2 m

Distancia entre trincheras: 10 m a 15 m

Cantidad de filas por trinchera: mínimo 4

 

Pueden usarse estos sistemas para consociarse con pasturas (sistemas silvopastoriles) ó agricultura.

Además hay que tener en cuenta el marco de plantación, que pueden ser los siguientes:

Cuadrado o marco real:

Los ejemplares en este sistema se ubican en los vértices de un cuadrado que se distribuyen en el terreno en forma contigua.

Rectangular:

Es similar al cuadrado, pero varía la distancia en un sentido con lo que se logra que las plantas se ubiquen en los vértices de un rectángulo.

Tresbolillo ó triángulo equilátero:

Las plantas en este tipo de plantación deben formar entre sí triángulos cuyos lados sean iguales. Con este método de plantación se coloca una mayor cantidad de plantas por hectárea que utilizando el del cuadrado.

Quincunce ó cuadrados superpuestos ó triángulos isósceles:

Este sistema de plantación es como el del cuadrado, con el agregado de una planta en el cruce de las dos diagonales, obteniéndose cuatro triángulos isósceles con dos lados iguales y uno desigual.

Usos de la madera

Su madera de albura color amarillo – ocre, se diferencia del duramen castaño – violáceo. El brillo es suave, sin olor, textura mediana y heterogénea, grano derecho y veteado pronunciado similar a la madera de nogal.

Una vez estacionada la madera acusa una densidad promedio de 0,660 kg / dm3. Es de buena estabilidad dimensional puesta en obra. Seca normalmente y sin problemas de alabeos, admitiendo un secado relativamente acelerado. Es poco durable en contacto con el suelo, pero acredita buena durabilidad a la intemperie. Es moderadamente penetrable en el duramen y fácilmente impregnable en la albura, la que normalmente ocupa una porción importante del tronco. Es fácil de aserrar maquinar y clavar, prestándose para trabajos de curvado, especialmente la zona de la albura. Es madera semidura y medianamente pesada, flexible, soporta bien choques y vibraciones. Se emplea en carpintería, mueblería, artesanados, culatas para armas de fuego, estructura de embarcaciones, remos, mangos de herramientas, etc. En Chile se utiliza también para producir pastas celulósicas.

 

 
 

Equipo Forestal Balcarce
EEA INTA Balcarce
C.C. 276 (7620) Balcarce
TE : 02266-439100
Email: mgaletti@balcarce.inta.gov.ar

 
 

 

 

© Copyright 2002. INTA EEA Balcarce. Ruta 226 km 73,5 (7620) Balcarce, Buenos Aires, Argentina. Tel: 02266-439100, Fax: 439101, Email: intaba@balcarce.inta.gov.ar