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Ernesto J. A. Späth, MV, PhD - Grupo de Sanidad
Animal, INTA Balcarce, CC 276, 7620 Balcarce -
espath@balcarce.inta.gov.ar
IVªJornada Nacional Cría Bovina, Venado Tuerto 27-28 mayo
2004
Introducción
Las enfermedades constituyen una de
las principales barreras para el comercio internacional de
animales, carne y sus subproductos. La reintroducción de la
fiebre aftosa en la Argentina en el año 2000 produjo el cierre
inmediato de más de 50 mercados. La ocurrencia de la
Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) en Gran Bretaña y luego
en otros países produjo consecuencias económicas muy importantes
como el cierre de las exportaciones, aumento de costos internos
por la implementación de programas de vigilancia epidemiológica,
decomiso de material específico de riesgo de cada animal faenado
en frigoríficos etc. Un solo caso de esta enfermedad en la
Argentina tendría posiblemente las mismas consecuencias que los
2500 focos de fiebre aftosa ocurridos en la epidemia 2000/2001.
Los casos recientes de EEB en Canadá y EUA sirven como ejemplos
del impacto micro y macroeconómico.
Otras enfermedades que no tienen
consecuencias tan marcadas en los mercados - o éstas son menores
- tienen sin embargo un importante efecto en la producción al
nivel de un rodeo. Hay variaciones regionales en la ocurrencia
de distintas enfermedades debido a factores climáticos, tipo de
suelos, sistemas de producción predominantes, nivel de
intensificación, inmunidad poblacional, etc. El costo directo de
la sanidad en una empresa ganadera en la Cuenca del Salado
representa un porcentaje muy bajo en relación con los restantes
costos, estimándose para un rodeo de cría con una carga de 0,77
EV que produce 90 kg/ha/año de carne en 7.7 %. Sin embargo, la
ocurrencia de una enfermedad (clínica, subclínica o en forma de
brote) puede causar desde la pérdida de rentabilidad hasta la
quiebra de una empresa ganadera. Dos principios básicos del
control y prevención de enfermedades indican que:
- Los costos de prevención deben ser
considerados como una inversión y no un gasto.
- Los programas sanitarios para el
control y la erradicación de enfermedades crónicas son de
mediano y largo plazo, su interrupción durante un período
puede significar un retroceso de varios años.
Debemos considerar que prevención
implica la adopción de medidas para que no ocurra o ingrese una
enfermedad a un rodeo, región o país y control es la
reducción de la presencia de una enfermedad a niveles
compatibles con una producción rentable. El control es siempre
la etapa previa a la erradicación. En general, se pueden
clasificar las enfermedades de los bovinos (cría) en cuatro
grandes grupos, de acuerdo a la probabilidad de su ocurrencia:
- A. Las que ocurren siempre,
se las debe considerar indefectiblemente en la planificación
como causantes de pérdidas si no se implementan medidas de
control. En este grupo se encuentran los parásitos
gastrointestinales (y en otras regiones la mosca de los
cuernos, las garrapatas, los hemoparásitos y algunas
deficiencias minerales).
- B. Las que ocurren con alta
frecuencia en una propiedad determinada. Se las debe
considerar en la planificación como causantes seguras de
pérdidas en algún momento en el futuro si no se implementan
medidas de prevención y/o control. Ejemplos típicos son las
enfermedades asociadas a factores climáticos y de manejo como
la hipomagnesemia, leptospirosis, meteorismo, neumonía,
diarrea neonatal, etc.
- C. Las que ocurren con baja
frecuencia en una propiedad determinada, pero si ocurren,
pueden causar grandes pérdidas al nivel de un rodeo
individual. Este es el caso típico de enfermedades infecciosas
endémicas en nuestra región como Carbunclo y Mancha.
- D. Las ocasionales o de baja
incidencia como las plantas tóxicas, actinomicosis,
actinobacilosis, carcinoma ocular.
En estos grupos no están consideradas las
enfermedades de importancia para el comercio internacional, cuyo
control y erradicación debe seguir la política sanitaria del
Estado (por ejemplo aftosa, brucelosis y tuberculosis), ni las
enfermedades exóticas. La decisión de aplicar medidas
preventivas para distintas enfermedades depende de la
probabilidad de la ocurrencia de cada una de ellas en un
establecimiento, de las pérdidas esperadas, de los costos de las
medidas de prevención a instaurar, de la probabilidad de que
estas medidas sean efectivas y de los beneficios futuros
esperados. Los dos primeros datos pueden obtenerse de registros
ad hoc que lleven a cabo establecimientos individuales o
de un sistema de registro a escala regional. |
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